Amnistía Internacional y el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) confirmaron que presentarán una denuncia formal contra el presidente de Argentina, Javier Milei. La acción responde a las reiteradas amenazas de Milei y a sus recientes descalificaciones públicas dirigidas a comunicadores tras la cobertura judicial del denominado caso $LIBRA.
La presentación se elevará ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). En particular, se recurrirá al relator especial de la ONU sobre libertad de expresión, Leopoldo Maldonado Gutiérrez, con el objetivo de advertir sobre el grave deterioro institucional que enfrenta el periodismo en el país vecino.
La escalada verbal en la Fundación Faro
El detonante ocurrió durante la cena anual de la Fundación Faro en Puerto Madero. Ante un auditorio colmado de empresarios afines, el Jefe de Estado apuntó directamente contra los profesionales que investigaron la causa judicial de presunta estafa con criptomonedas que involucraba a su círculo cercano.
Durante su alocución, el mandatario calificó a los cronistas de «ensobrados, corruptos, mercenarios de la mentira y fabricantes seriales de operaciones». Sin embargo, la frase que encendió todas las alarmas institucionales fue aún más agresiva:
«A los buenos les tiene que ir bien, y los que se tienen que quemar en la hoguera son los hijos de puta».
Por su parte, la directora ejecutiva de Amnistía Internacional Argentina, Mariela Belski, advirtió sobre la gravedad institucional del hecho:
«Estos ataques provienen de la máxima autoridad del país, que tiene una responsabilidad reforzada de garantizar la libertad de expresión y tolerar el escrutinio público».
Récord de agresiones y retroceso en índices de prensa
Las agresiones verbales no representan un episodio aislado. De acuerdo con el Monitoreo de Libertad de Expresión de FOPEA, durante el último año se registraron 278 ataques contra periodistas en Argentina, marcando un incremento del 55% y el peor registro desde 2008.
En dicho relevamiento, el mandatario figura como el responsable de 119 agresiones directas, convirtiéndose en el principal agresor individual del gremio. Además, el informe da cuenta de 139 discursos estigmatizantes y diversas trabas al libre acceso a la información pública.
Asimismo, organizaciones como el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA) repudiaron los dichos presidenciales. Las entidades recordaron que Argentina cayó drásticamente del puesto 40° al 98° en la clasificación mundial de Reporteros Sin Fronteras, evidenciando un preocupante clima de hostigamiento y autocensura.
