Una grata sorpresa vivieron los televidentes de Canal 13 durante la más reciente edición de Vértigo. En medio del tenso desahogo de Jennifer “Pincoya” Galvarini por su experiencia en el encierro trasandino, una visita inesperada se robó las miradas: la presencia de Sol Abraham en el estudio.
La joven, quien se coronó como la flamante ganadora de Gran Hermano: Generación Dorada, marcó así su debut oficial en la pantalla chica nacional. Su llegada no fue casual, pues viajó especialmente a Chile para respaldar a la oriunda de Chiloé en su paso por el emblemático estelar.
Una amistad a prueba de encierro
Durante la sección de la “pregunta del pueblo”, conducida por Martín Cárcamo, Pincoya abordó las dificultades y polémicas que vivió al otro lado de la cordillera. Sin embargo, el ambiente dio un giro entrañable cuando las cámaras enfocaron a la ganadora del formato en la tribuna.
Al tomar el micrófono, la influencer argentina relató la estrecha relación que forjaron dentro de la casa estudio y cómo esa complicidad se consolidó una vez apagadas las cámaras:
“Nos hicimos muy amigas en la segunda etapa. Fueron siete meses muy largos (…). Hicimos una amistad hermosa afuera también. Ella la verdad que hizo como un rol, como que me maternó, una hermana mayor donde me cuidó cada vez que estaba enferma. Es muy buena persona, muy buena madre y acá me recibió con mucha alegría y amor en su casa para poder conocer Chile”.
Asimismo, destacó que su fanaticada, conocida como “los solistas”, está respaldando activamente a la chilena en sus proyectos tras el encierro.
La época de oro de los rostros trasandinos en Chile
El debut de Sol Abraham en Canal 13 no pasó desapercibido para los seguidores del espectáculo. Su frescura y carisma en el set recordaron de inmediato la dorada década de los dosmiles, cuando las figuras argentinas eran protagonistas indiscutidas de la televisión nocturna criolla.
En aquellos años, producciones estelares como Corazón partío, Noche de juegos, De Pe a Pa, La última tentación y el recordado Primer Plano contaban habitualmente con invitados del país vecino, quienes generaban grandes cifras de sintonía y cautivaban a la audiencia chilena.
