Jennifer Galvarini, popularmente conocida como Pincoya, volvió a la televisión estelar chilena como invitada a Vértigo de Canal 13. Durante el espacio, la exconcursante abordó sin filtros su polémica participación en Gran Hermano: Generación Dorada en Argentina.
Al someterse a la tradicional pregunta del pueblo, la chilota aclaró si existió “mano negra” en su eliminación. En ese momento, la figura televisiva explicó que la recta final del espacio fue sumamente compleja debido a conductas desfavorables hacia ella.
Ataques personales y manipulación en la edición
Con evidente emoción, la oriunda de Ancud denunció que varios compañeros cruzaron límites inaceptables durante la convivencia. Según relató, las ofensas traspasaron el juego mediático y apuntaron de lleno a su entorno más íntimo y a sus raíces.
“Nosotros todos sabemos que a un reality vamos a exponer nuestra vida, pero hay límites. Habían compañeras que hablaban muy mal de mi hijo, que es menor de edad y no es parte del proyecto. También hablaban mal de mi patria, de mi bandera y de Chile”.
Asimismo, Galvarini acusó directamente a la producción de manipular la emisión televisiva en su contra. La exjugadora afirmó que solo exhibían sus reacciones explosivas y no los constantes hostigamientos previos que recibía.
“Al salir me di cuenta de que hubo una manipulación de parte de la edición del programa. Solamente me mostraban confrontacionándome, pero no el por qué yo discutía. Empujé, peché y escupí, también me lo hicieron a mí, pero a mí sola me mostraron”.
Discriminación y el respaldo de la ganadora
Galvarini admitió que no se arrepiente de haber reaccionado con fuerza para defender tanto a su hijo Felipe como a su país. A su vez, denunció haber enfrentado gordofobia y discriminación constante hacia la cultura de Chiloé por parte de algunos participantes.
Para sorpresa del público en el estudio, Jennifer no llegó sola al programa conducido por Martín Cárcamo. En la tribuna se encontraba Sol Abraham, la flamante ganadora del certamen argentino, quien viajó a Chile para entregarle su respaldo absoluto.
Abraham confirmó la estrecha amistad que forjaron en la segunda etapa del encierro y valoró el cuidado maternal que recibió de la chilota cuando estuvo enferma. Finalmente, el 65% del público en el estudio votó a favor de Galvarini, respaldando la sinceridad de su testimonio.
