La breve y accidentada incorporación de Ignacia Michelson a Fiebre de Baile llegó a su fin de la manera más predecible posible. En la última emisión del estelar de Chilevisión, la modelo no solo demostró que su fuerte jamás ha sido la danza, sino que volvió a coronarse como una figura conflictiva dentro del espectáculo nacional.
Su ingreso tardío al programa tras la renuncia de Faloon Larraguibel ya había despertado la molestia de sus pares, quienes consideraron injusto su fichaje a tan pocas semanas de la gran final. Sin embargo, la verdadera debacle de la candidata a Miss Universo Santiago comenzó mucho antes de la votación de eliminación.
El tenso cara a cara con Fran Maira
Durante la sección de los “versus”, la animadora Diana Bolocco intentó indagar en la relación entre Michelson y Fran Maira. Lo que comenzó como una pregunta rutinaria terminó desnudando la desesperación de Ignacia por instalar una narrativa de amistad que Maira desmintió tajantemente en su cara.
“Nada, nunca hemos sido amigas”, frenó en seco la cantante, aclarando que solo coincidieron en un reality y un par de fiestas en el pasado. Michelson, visiblemente descolocada, intentó contradecirla apelando a videos de Instagram y visitas a su departamento. La discusión en vivo dejó en claro la incomodidad del momento y la distancia insalvable entre ambas.
El fin del discurso de sororidad
La hora de la verdad llegó cuando el estelar cambió las reglas del juego, dejando la eliminación en manos de los propios participantes. Ubicadas al centro del escenario junto a Kathy Contreras, la votación cara a cara fue un golpe de realidad demoledor para la polémica modelo.
Ignacia Michelson sufrió una humillante derrota al recibir únicamente dos votos de respaldo por parte de Claudio Valdivia y Disley Ramos. El resto de sus compañeros prefirió alinearse masivamente con Contreras, sellando la salida inmediata de la “Nacha”.
Fiel a su estilo soberbio y recurriendo al bravuconeo para matizar el rechazo de sus pares, Michelson cerró su intervención lanzando una frase lapidaria que sepultó por completo aquel discurso que promovía cuando postulaba a certámenes de belleza:
“Yo lo único falso que necesito en esta vida son mis boobies, nada más. Yo no necesito el apoyo de nadie porque yo nací sola y me muero sola”.
Este áspero descargo dista mucho de las declaraciones que emitió en su faceta como candidata a Miss Chile, donde aseguraba con orgullo que “las mujeres no somos competencia”. Al final, la televisión en vivo volvió a demostrar que las reestucturaciones discursivas se caen rápido cuando la votación no te favorece.
