El mundo del streaming y la radio en vivo suele ser terreno fértil para lo imprevisto, pero lo ocurrido recientemente en la señal argentina Vorterix ha escalado a un nivel de viralidad pocas veces visto. Durante la emisión del programa “Y qué”, el panel liderado por el humorista Guille Aquino se disponía a profundizar en un tema de creciente interés global: los documentos sobre Fenómenos Anómalos No Identificados (UAP, por sus siglas en inglés) que fueron desclasificados recientemente por el gobierno de Estados Unidos.
Sin embargo, lo que pretendía ser una charla seria sobre la vida en otros planetas y objetos voladores no identificados (ovnis), se transformó en un paso de comedia involuntario debido a una confusión fonética por parte del equipo de producción.
“Soy urólogo, no ufólogo”
El momento cumbre del error ocurrió cuando el panel presentó al aire al “especialista” invitado. Con la intención de indagar en la formación necesaria para tratar con seres de otros mundos, uno de los integrantes del programa lanzó la pregunta: “¿Dónde se estudia para saber tanto sobre aliens?”. La respuesta del entrevistado fue inmediata y dejó al estudio en un silencio sepulcral antes de la explosión de risas: “Yo soy urólogo, no ufólogo”.
A pesar de la gravedad del error técnico, el médico decidió no colgar la llamada y tomó la situación con una notable deportividad y sentido del humor. Ante la mirada atónita de los conductores, el profesional bromeó señalando que ambos términos son parecidos, “pero no es lo mismo”.
La reacción en redes y el desenlace de la entrevista
El fragmento del video no tardó en inundar las redes sociales, donde los usuarios celebraron tanto el error de la producción como la templanza del médico. En lugar de cortar la comunicación de forma abrupta por la vergüenza del momento, el equipo de “Y qué” decidió seguir adelante con el contacto, integrando al urólogo en la dinámica del programa.
Incluso, aprovechando su presencia, el panel le consultó su opinión personal sobre la existencia de vida extraterrestre. “No, pero bueno, puede llegar a existir, pero no lo sé”, respondió el médico con honestidad profesional, lo que provocó nuevas carcajadas entre los conductores que ya no pudieron retomar la seriedad del segmento. Este episodio se suma a la lista de “bloopers” históricos de la radiodifusión rioplatense, demostrando que, a veces, una letra de diferencia puede cambiar drásticamente el rumbo de la información.
