La noche del miércoles 8 de abril marcó un punto de inflexión en la competencia de Fiebre de Baile. Tras una intensa ronda de eliminación, Gala Caldirola se convirtió en la sexta participante en dejar el programa de Chilevisión. La modelo española no logró convencer al jurado ni superar el promedio necesario para mantenerse en carrera, obteniendo apenas 28 puntos en total.
Uno de los momentos más tensos de la evaluación fue la calificación de Raquel Argandoña, quien otorgó a la participante una nota 5, sellando prácticamente su destino en el estudio. A pesar de los esfuerzos en la pista, Gala quedó en la zona de riesgo junto a figuras como Kathy Contreras y Gonzalo Valenzuela, mientras que Felipe Izquierdo logró asegurar su permanencia gracias al 62% de la votación popular.
Una eliminación marcada por la sombra de Soulfía
La salida de Caldirola no estuvo exenta de comentarios en plataformas digitales, ya que muchos seguidores del programa recordaron lo sucedido la semana anterior. En aquella instancia, el jurado decidió salvar a la española por sobre el talento de la cantante Soulfía, una resolución que en su momento gatilló una ola de críticas y cuestionamientos sobre los criterios de evaluación en redes sociales. Su eliminación actual, descrita por algunos usuarios como un proceso que “duró menos que un candy”, parece confirmar para los televidentes que su permanencia se había extendido más de lo debido.
Vulnerabilidad y despedida en el escenario
Durante su salida, la animadora Diana Bolocco intentó suavizar el momento con palabras de aliento: “Sé que te había encantado bailar, pero eres hermosa, talentosa… tienes un futuro por delante”. Bolocco incluso destacó que, a pesar de las dificultades técnicas, la modelo logró salir de su zona de confort en una de sus presentaciones más complejas hasta la fecha.
Ya en el espacio de conversación posterior al programa —el after conducido por Juan Pablo Queraltó—, Gala reflexionó sobre su paso por la competencia con honestidad:
“No tienes idea de lo difícil que era para mí… el miedo a hacer el ridículo y exponerte es muy difícil. Me siento muy vulnerable en el escenario”, confesó la ahora exconcursante.
Nuevos desafíos y Catar en el horizonte
Pese a la derrota, la española aseguró sentirse orgullosa de haberse atrevido a participar, revelando que le habían propuesto entrar al show desde la primera temporada y siempre se había negado por vergüenza. Además, dejó entrever que su próximo destino para procesar este cierre de ciclo podría ser Catar, en Medio Oriente.
Mientras tanto, la producción de Fiebre de Baile ya prepara el terreno para el próximo domingo, jornada en la que se espera el ingreso de nuevos participantes para renovar la competencia.
