La actriz Sarah Michelle Gellar visitó recientemente el programa de Jimmy Fallon en NBC para conversar sobre su trayectoria en el cine de género y su participación en la esperada secuela Ready or Not 2: Here I Come. Durante la entrevista, Gellar compartió anécdotas que conectan sus papeles más emblemáticos con las grandes producciones de acción de Hollywood, revelando detalles inéditos sobre su formación como heroína de acción.
Entrenamiento de élite y apodos curiosos
Uno de los momentos más destacados de la charla fue cuando Gellar recordó el rodaje de la primera película de Scooby-Doo. La actriz reveló que fue entrenada por el mismo equipo de especialistas en cables de Hong Kong que trabajó con Keanu Reeves en la trilogía de The Matrix. Según explicó, la exigencia física fue tal que incluso contó con sus dobles de riesgo de la serie Buffy, la cazavampiros para completar las secuencias de combate.
Curiosamente, Gellar mencionó que el equipo de especialistas no recordaba su nombre durante las grabaciones. “Ellos no recordaban mi nombre tampoco y me llamaban ‘Blonde Girl’ (Chica Rubia). Todavía respondo a eso”, bromeó la actriz, haciendo referencia a un malentendido previo con el presentador sobre su identidad.
El desafío visual de Ready or Not 2
Al hablar de su nuevo proyecto, Ready or Not 2, Gellar profundizó en los aspectos técnicos de las películas de terror modernas. La producción utilizó aproximadamente 35,000 galones de sangre artificial, lo que generó situaciones inusuales durante el rodaje en locaciones reales. “En la primera película, Samara (Weaving) dijo que perdió el depósito de su apartamento porque la sangre estaba en todas partes”, comentó.
La actriz también describió el uso de los “pfffs”, términos técnicos utilizados en el set para referirse a los cañones de sangre que rocían a los actores. Según Gellar, uno de los mayores retos logísticos fue la combinación de sangre ficticia con pastel en su cabello rubio, una mezcla que resultó particularmente difícil de limpiar entre tomas.
Especialista en el “actuación telefónica”
Gellar bromeó sobre cómo su carrera la ha convertido en una experta en situaciones de tensión a través del teléfono, una habilidad que considera esencial en su currículum. Durante un sketch improvisado con Fallon, demostró su capacidad para elevar el suspenso, explicando que la técnica ha evolucionado con la tecnología: “En aquellos días, cuando contestabas, todos decíamos ‘¿quién habla?’ porque no podías ver nada en la pantalla”.
En la nueva entrega de Ready or Not, Gellar interpreta a Ursula, un personaje que intercepta llamadas de auxilio dentro de un complejo controlado por una familia de adoradores del demonio. La película, que promete mantener el tono de humor negro y horror de su predecesora, se estrena este fin de semana.