El Festival de Sanremo 2026 ha sumado un nuevo capítulo a su historial de momentos disruptivos. Durante la cuarta velada, dedicada a las versiones (covers) y los duetos, la artista Levante —quien compite con el tema “Sei tu”— invitó al escenario a su colega Gaia para interpretar un clásico de la música italiana: “I maschi”, de Gianna Nannini. La actuación, cargada de energía y complicidad, culminó con un bacio (beso) en los labios que no fue captado por las cámaras principales, desatando una ola de acusaciones de censura contra la televisión pública italiana (Rai).
El gesto de la discordia y la reacción en redes
Mientras las artistas finalizaban su interpretación, el contacto físico fue eludido por la dirección televisiva, que optó por un plano general de la platea justo en el momento del beso. Esta decisión técnica fue interpretada de inmediato por los usuarios en redes sociales como X (antes Twitter) e Instagram como un acto de “censura preventiva” o “punitiva”. Los espectadores criticaron que, en un festival donde cada detalle es coreografiado, el encuadre se alejara precisamente en el punto máximo de la interacción entre las dos mujeres.
Levante, sin embargo, intentó rebajar la tensión en la sala de prensa: “Es un beso de afecto, no estaba programado. La dirección no lo sabía”. La artista enfatizó que el gesto nació de la libertad y la sintonía del momento: “No lo hice para provocar; lo hice como le daría un beso a mi hermana, a mi madre o a mis amigas”.
La respuesta oficial: ¿Error técnico o ritual de palco?
Ante la magnitud del revuelo mediático, el director del festival, Maurizio Pagnussat, negó rotundamente cualquier intención de ocultar el beso. Según su explicación, el alejamiento de la cámara respondió a un “ritual para el cambio de palco”, una maniobra logística preestablecida para dar paso al siguiente artista. Pagnussat aseguró que le habría gustado capturar el momento si este hubiera ocurrido unos segundos antes, fuera de la transición técnica.
Por su parte, Claudio Fasulo, vicedirettore de Prime Time de la Rai, aclaró que no hubo censura y que la cadena publicó el video del beso en primer plano en sus redes sociales oficiales apenas terminó el periodo de votación, para demostrar que contaban con la imagen pero que la elección en vivo fue puramente de dirección televisiva.
Un mensaje de libertad en el Ariston
Más allá de la controversia técnica, el beso entre Levante y Gaia se ha convertido en un símbolo de visibilidad para la comunidad LGBTQ+ en un contexto político y social complejo en Italia. Al finalizar la canción, Laura Pausini, coanfitriona de la gala junto a Carlo Conti, celebró la química entre ambas diciendo: “Hay amor aquí”. A pesar de no haber sido televisado en directo, el gesto se volvió viral en cuestión de minutos, reafirmando la voluntad de las artistas de vivir el certamen con “el máximo de la libertad”.
