Yamila Reyna se encuentra en una etapa de profunda transformación profesional. Tras un exitoso paso de cinco años por la animación televisiva, la artista ha decidido volcar toda su energía de regreso a sus raíces: la comedia en vivo. En una íntima entrevista, profundizó sobre los miedos, las crisis de pánico y la rigurosa disciplina que conlleva reconstruir una rutina desde cero en un escenario nacional que ha cambiado drásticamente en la última década.
El retorno a los escenarios y la superación del pánico
El regreso no fue sencillo. Reyna confesó que, en su primera aparición tras años de ausencia, sufrió una crisis de pánico sobre el escenario. “Empecé a temblar, se me secó la boca y sentí que me iba a desmayar”, relató sobre su experiencia como telonera. Esta vulnerabilidad física es una constante en su carrera; la comediante explicó que el respeto por el público se manifiesta en sus manos, las cuales suelen agarrotarse por los nervios antes de cada función.
Para combatir esta inseguridad, ha adoptado un régimen de trabajo estricto. Actualmente, se encuentra probando material en bares, una etapa que considera esencial antes de estrenar su nuevo espectáculo titulado “Bruta”. Este show promete un tono más ácido y sin filtros, reflejando su madurez actual y alejándose del humor puramente cotidiano que marcó sus inicios.
La deuda histórica con las mujeres en la comedia
Reyna también abordó la disparidad de género en la industria del entretenimiento chileno. A su juicio, existe una estructura machista donde los textos y el lenguaje de las mujeres son cuestionados con mayor severidad que los de sus pares masculinos. “A la mujer se le critica más el uso de garabatos o ciertos temas”, señaló, aunque reconoció que ha ido puliendo su estilo para que el humor no dependa exclusivamente de la vulgaridad, sino de la precisión del remate.
Además, criticó la tendencia local a encasillar a los artistas, mencionando que durante su tiempo en televisión se le presionaba para elegir entre ser animadora o comediante. Para ella, todas sus facetas —actuación, canto y humor— se potencian entre sí, siguiendo el modelo de referentes argentinas como Carmen Barbieri.
El sueño de Viña del Mar y la disciplina del guion
Con la mirada puesta en el futuro, la comediante fue clara sobre sus ambiciones: posicionarse nuevamente como una de las mejores del país y llegar al Festival de Viña del Mar. Aunque ha recibido invitaciones previas, las rechazó por considerar que no estaba lista. “Las oportunidades están cuando deben pasar; no quiero que me coma el ‘Monstruo'”, afirmó con convicción.
Para asegurar la calidad de su contenido, trabaja con un equipo de guionistas de primer nivel, incluyendo a figuras como León Murillo y Héctor Escudero. Reyna destacó la generosidad de la comunidad del stand-up en Chile, mencionando el apoyo constante de colegas como Juan Pablo López, Belén Mora y Lucho Slimming. Con esta red de soporte y una autocrítica feroz, Yamila Reyna se prepara para que “Bruta” sea el hito que la lleve de regreso a la cima del humor masivo.
