La celebración del aniversario número 173 de Puerto Montt se transformó en un escenario de tensión durante la presentación de Arturo Ruiz-Tagle. El comediante, que compartía cartel con artistas como Leo Rey y Sinaka en el Festival Capital (transmitido por TVR), no logró conectar con la audiencia local, protagonizando un incidente que escaló rápidamente desde el desinterés hasta la confrontación directa con los asistentes.
Una propuesta fallida desde el inicio
El espectáculo comenzó a desmoronarse cuando Ruiz-Tagle apareció en escena caracterizado como “Adán”. La rutina, marcada por un alto contenido de chistes sobre sexo, no generó las risas esperadas entre el público puertomontino. En lugar de humor, el ambiente se llenó de silencio y, posteriormente, de sonoras pifias que interrumpieron el flujo del show.
A medida que el rechazo crecía, los asistentes comenzaron a corear gritos de “fome” y “fuera”, exigiendo la salida del humorista y el regreso de agrupaciones musicales como Sinaka. La falta de sintonía con la propuesta artística fue evidente desde los primeros minutos, lo que impidió que el comediante desarrollara el guion que tenía previsto para la festividad municipal.
La pérdida de control sobre el escenario
Ante la hostilidad del entorno, Ruiz-Tagle abandonó el tono humorístico para enfrentarse verbalmente a la audiencia de manera vulgar. La situación alcanzó su punto más crítico cuando el artista comenzó a increpar a quienes lo pifiaban, desafiándolos activamente. “Fome, pifien más fuerte”, lanzó el comediante, intentando responder a la desaprobación generalizada.
Lejos de intentar calmar los ánimos, el intercambio subió de tono. El humorista realizó gestos obscenos con sus genitales y levantó el dedo del medio hacia el público. Además, atribuyó el fracaso de su presentación a motivaciones políticas, acusando directamente a sectores de la audiencia: “Aprovecha la lancha y te vas a Cuba”, exclamó, sugiriendo que el rechazo era orquestado por “los comunistas que están atrás”.
Salida abrupta y declaraciones finales
El conflicto escaló cuando el comediante intentó comparar las críticas actuales con el clima político nacional. “Tanto que hueviaban con el manos cortas y ahora aplauden al manos largas”, señaló, haciendo alusión a figuras políticas chilenas. Sin embargo, estas declaraciones solo profundizaron el malestar de los presentes, haciendo imposible la continuidad del espectáculo.
Sin margen para retomar el hilo de su rutina y ante la persistencia de los abucheos, Arturo Ruiz-Tagle optó por bajarse del escenario de forma abrupta. Antes de desaparecer tras bambalinas, el humorista utilizó el micrófono por última vez para declarar: “No al aborto y sí a la vida”. El evento continuó con el resto de la parrilla programática, mientras los registros del incidente comenzaban a viralizarse en distintas plataformas digitales.
