En un movimiento que ha sacudido las redes sociales y la esfera pública estadounidense, Billie Eilish ha roto el protocolo de cordialidad habitual entre celebridades para denunciar el silencio de sus pares frente a la creciente violencia policial. A través de sus historias de Instagram, la ganadora del Grammy publicó una fotografía suya con gesto confrontacional y un mensaje directo: “Oye, mis compañeros celebridades, ¿van a hablar o qué?”.
La crítica surge tras un fin de semana sangriento en Minneapolis, donde Alex Pretti, un enfermero de cuidados intensivos de 37 años, fue abatido por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). El incidente, ocurrido el pasado sábado 24 de enero, marca la segunda muerte civil a manos de la agencia federal en la ciudad en menos de un mes, desatando una nueva ola de indignación nacional.
La muerte de Alex Pretti: El detonante
El caso de Pretti ha polarizado a la opinión pública. Mientras la administración actual sostiene que los agentes actuaron en defensa propia alegando que el enfermero estaba armado, testigos presenciales y videos difundidos en redes contradicen la versión oficial. Según estos reportes, Pretti —quien poseía un permiso legal para portar armas— no sostenía su arma en el momento del disparo e incluso habría sido desarmado por un agente antes de ser ejecutado.
Eilish no solo compartió su frustración personal, sino que amplificó el mensaje de su hermano y colaborador, Finneas O’Connell. El músico desmontó la retórica conservadora en un video viral: “El argumento para permitir tiroteos escolares siempre es ‘proteger la Segunda Enmienda’. Pero cuando Alex Pretti muere, dicen ‘bueno, tenía un arma’. ¡Cállense! Él tenía un arma legalmente y aun así lo acribillaron”.
Un patrón de violencia y activismo
Esta no es la primera intervención de Eilish en la crisis actual. Días antes, durante su discurso de aceptación del Premio de Justicia Ambiental MLK Jr. 2026 en Atlanta, la artista condenó lo que calificó como un estado de sitio: “Estamos viendo a nuestros vecinos ser secuestrados y a manifestantes pacíficos ser asesinados. Ya no nos sentimos seguros en nuestras propias casas”.
La postura de la cantante hace eco del asesinato de Renee Nicole Good a principios de enero, otra víctima civil en Minneapolis cuya muerte bajo custodia del ICE fue justificada como “defensa propia” pese a la evidencia en contra.
El efecto dominó en Hollywood
El llamado de atención de Eilish parece estar surtiendo efecto. Figuras como Olivia Rodrigo y Pedro Pascal han comenzado a utilizar sus plataformas para condenar las acciones del ICE, uniéndose a una creciente lista de celebridades que exigen responsabilidad y transparencia. Mientras tanto, en las calles de Minneapolis, las protestas continúan intensificándose, transformando el luto por Pretti y Good en un grito unificado contra la impunidad federal.
