La presentación de Kelly Key en la fiesta del sábado en “BBB 26” fue planteada como un show conjunto con Pedro Sampaio, pero terminó funcionando como un tributo a su propia historia en la TV brasileña.
Además de recorrer éxitos como “Baba”, “Cachorrinho” y “Adoleta”, la transmisión y las redes de Globo rescataron imágenes de archivo de la cantante en programas emblemáticos como “Show da Xuxa” y el “Domingão do Faustão”, subrayando su condición de rostro generacional del pop de comienzos de los 2000.
En una entrevista previa, la artista subrayó que su agenda de 2026 no implica un regreso total a los escenarios, sino una serie de movimientos puntuales en un año simbólico. “Este show marca un reencuentro importante: conmigo misma, con el palco y con mi esencia artística. No es solo un show, es un retorno consciente, leve, sin prisa, sin cobro”, adelantó sobre su participación en el reality.
De Angola al estudio del BBB: una vuelta medida
Kelly Key viajó alrededor de ocho horas desde Angola hasta Brasil para presentarse por primera vez en el escenario del “Big Brother Brasil”, donde ya había participado antes solo en dinámicas de las primeras temporadas. La cantante reside en Luanda desde 2023, vinculada a los negocios de su marido, Mico Freitas, y a proyectos ligados al fútbol, que incluyen la presidencia de un club local, lo que explica su prolongado alejamiento de los grandes shows en vivo.
Tras cinco años sin presentaciones, la decisión de aceptar la invitación de Globo se leyó como un movimiento estratégico para reposicionar su catálogo en un espacio de máxima visibilidad. En sus redes, la propia artista asumió la carga emocional del momento al describir esta fase como una celebración de “25 años de trayectoria”, que busca conectar a quienes crecieron con sus hits con las nuevas audiencias del reality.
La herida de Viña 2003 y la oportunidad con Chile
La narrativa del homenaje en vida también reactivó una historia pendiente con el público chileno: el frustrado debut de Kelly Key en el Festival de Viña del Mar 2003. Entonces, la cantante llegaba impulsada por el éxito regional de “Baba” y “Cachorrinho”, pero un problema con el vuelo que la traía desde Canadá le impidió llegar a tiempo para su presentación en la primera noche del certamen.
Aunque logró aterrizar en Chile al día siguiente y fue recibida con euforia a las puertas del Hotel O’Higgins, finalmente no pudo subir a la Quinta Vergara ni cumplir su rol de jurado, quedando asociada a una de las ausencias más recordadas de esa edición.
Dos décadas después, los datos de streaming muestran un giro inesperado: según la retrospectiva de 2025, Chile es el segundo país que más escucha a Kelly Key en Spotify, solo detrás de Brasil, pese a que la artista lleva 24 años sin lanzar material en español.
Una eventual visita, show o relectura de sus clásicos pensada para ese mercado podría convertir una vieja frustración logística en un capítulo de reparación con un concierto, o una aparición en algún programa de nuestra tele, o una entrevista en un podcast.
Las oportunidades están. Y la deuda se tiene que saldar con creces.
