En 1981, Loretta Goggi se presentó en el XXXI Festival de Sanremo con “Maledetta primavera”, composición de Paolo Amerigo Cassella y Totò Savio, logrando el segundo lugar y un éxito inmediato en Italia. La canción se convirtió en la pieza más reconocible de su repertorio y marcó el despegue definitivo de su carrera discográfica.
Años más tarde, la propia Goggi recordó cómo ese tema cambió su destino profesional frente a las dudas iniciales sobre su faceta como cantante. “Recuerdo que me habían desaconsejado cantar, porque el estereotipo quería a las showgirl sólo para cancioncillas”, declaró, subrayando cómo el prejuicio ponía en duda su capacidad vocal.
En otra entrevista, la artista explicó el instante preciso en que percibió el efecto del tema en el público del Ariston. “Cuando empecé el estribillo de ‘Maledetta primavera’ sentí el escalofrío, la emoción del público: en ese momento entendí que estaba hecho”, contó sobre aquella noche de febrero de 1981.
El impacto cultural de la “maldita primavera”
Más allá de su resultado en la competencia —la edición fue ganada por “Per Elisa” de Alice—, “Maledetta primavera” se consolidó como clásico de la canción italiana de los años 80. En las listas italianas, el sencillo entró directamente en el tercer puesto, alcanzó el número uno la semana siguiente y se mantuvo varias semanas en los primeros lugares.
Con el tiempo, el tema fue versionado en diversos idiomas y contextos, ayudando a proyectar el nombre de Goggi fuera de Italia. La artista ha reconocido que le sigue sorprendiendo la vigencia de la canción: “Me alegra que el tema tenga todavía vida… es una confirmación del cariño de la gente por esa pieza”, dijo al comentar interpretaciones recientes de la obra por parte de nuevas generaciones.
De intérprete a anfitriona del festival
El vínculo de Loretta Goggi con Sanremo no se limitó a su papel como competidora. En 1986, el festival alcanzó su 36.ª edición y se celebró en el Teatro Ariston del 13 al 15 de febrero, con Goggi como primera mujer en asumir la conducción principal del espectáculo, acompañada por Anna Pettinelli, Mauro Micheloni y Sergio Mancinelli.
En esa edición, Goggi también se integró al relato musical del certamen desde la cabecera, al interpretar “Io nascerò”, escrita por Mango y Alberto Salerno y utilizada como sigla inicial del festival. El tema, concebido originalmente para Loredana Bertè, terminó ligado a la imagen de Goggi como presentadora-cantante, reforzando su doble rol en la televisión y la música italiana.
Un vínculo que trasciende las décadas
Las dos imágenes de Loretta Goggi en Sanremo —la intérprete de “Maledetta primavera” y la conductora que abre la gala con “Io nascerò”— condensan la transformación del festival y de la propia artista. Para la memoria popular, su figura quedó asociada tanto a la emotividad de la balada de 1981 como a la modernización televisiva de mediados de los años 80, cuando una mujer tomó por primera vez el mando del escenario del Ariston.
