La ciudad de Sanremo, epicentro de la música italiana, ha puesto en marcha un plan para rendir un homenaje permanente a una de las figuras más emblemáticas de su historia cultural: Pippo Baudo. Según informaron medios locales e internacionales, la administración municipal, liderada por el alcalde Alessandro Mager, está trabajando en la instalación de una estatua dedicada al legendario conductor siciliano, quien posee el récord absoluto de haber presentado el Festival de Sanremo en trece ocasiones.
El proyecto busca situar la efigie en una ubicación de alto simbolismo: la Vía Matteotti, a pocos pasos de la entrada del Teatro Ariston, el recinto donde Baudo consolidó su carrera y descubrió a innumerables talentos de la música italiana. De concretarse, Baudo se uniría a otro gigante de la televisión, Mike Bongiorno, quien ya cuenta con una estatua en la misma zona, convirtiendo la calle principal de la ciudad en un paseo de la fama de la radiodifusión.
La confirmación oficial y los trámites
La iniciativa no es solo un rumor, sino una gestión activa por parte del ayuntamiento. El alcalde Alessandro Mager confirmó a la prensa local la intención de materializar este reconocimiento antes o durante la próxima edición del festival.
En declaraciones recogidas y traducidas por este medio, el alcalde Mager señaló sobre el proyecto:
“Es una idea en la que estamos trabajando. Pippo Baudo ha representado a Sanremo y al Festival como pocos, y nos parece justo que la ciudad le rinda un homenaje tangible y duradero” (traducción al español).
El objetivo es que la inauguración coincida con el ambiente festivo que envuelve a la ciudad durante la semana del certamen, reforzando el vínculo indisoluble entre el presentador, que actualmente tiene 88 años, y el evento musical.
El consentimiento familiar: un paso clave
A pesar de la voluntad política y el apoyo popular, el proyecto enfrenta una etapa crucial: la aprobación del entorno íntimo del conductor. Según reportes de Novella 2000 y Radio Monte Carlo, el ayuntamiento se ha puesto en contacto con los hijos del presentador, Alessandro y Tiziana, para obtener su visto bueno.
Un legado de trece festivales
La elección de una estatua no es fortuita. Baudo no solo condujo el festival trece veces entre 1968 y 2008, sino que también ejerció como director artístico en múltiples ocasiones, moldeando la estructura moderna del espectáculo. Su frase “¡Lo inventé yo!”, utilizada a menudo para referirse al descubrimiento de artistas que luego se volvieron estrellas internacionales (como Laura Pausini o Andrea Bocelli), es parte del léxico cultural italiano.
Este homenaje busca cerrar un círculo de reconocimiento para el hombre que, durante décadas, fue el rostro de la televisión pública italiana (RAI) y el embajador de facto de Sanremo ante el mundo.
