Fey, ícono del pop latino de los noventa, regresa a Chile tras más de dos décadas de ausencia. Su última presentación en el país fue en el Festival de Viña del Mar 2005, donde su show fue opacado por una inesperada reacción del público.
En aquella edición, Fey fue programada justo después de la apoteósica actuación de Marco Antonio Solís, quien se llevó todos los premios y ovaciones. La cantante mexicana, que venía promocionando su álbum “La Fuerza del Destino”, enfrentó un público agotado y hostil, dominado por fanáticos del astro romántico. El resultado fue un espectáculo saboteado, con pifias y desinterés que marcaron su paso por el certamen.
Ahora, 21 años después, Fey vuelve a reencontrarse con su audiencia chilena en un contexto muy distinto. El próximo 24 de abril se presentará en el Teatro Caupolicán como parte de su “Hits Tour”, una gira internacional que celebra sus 30 años de carrera. El tour incluye fechas en Estados Unidos y Sudamérica, con paradas en Caracas, Lima y Santiago.
La artista promete un repaso por sus clásicos como “Media Naranja”, “Azúcar Amargo” y “Muévelo”, en un show cargado de nostalgia y energía. Esta vez, sin interferencias ni teloneros que opaquen su presencia, Fey busca reivindicar su vínculo con el público chileno y cerrar el ciclo abierto en 2005.
El regreso de Fey no solo es musical, sino también simbólico. Representa una oportunidad para reescribir su historia en Chile, lejos del boicot y más cerca del reconocimiento que su trayectoria merece. La cita en el Caupolicán será clave para medir cuánto ha cambiado el escenario local y cuánto sigue vigente su legado pop.
