Telefónica, la multinacional española detrás de Movistar, anunció oficialmente su salida de Chile como parte de una estrategia de reestructuración que también incluye México y Venezuela. Esta decisión se enmarca en el plan estratégico “Transform & Grow 2026-2029”, que busca fortalecer sus operaciones en España, Reino Unido, Alemania y Brasil.
El presidente de la compañía, Marc Murtra, explicó que esta medida responde a una necesidad empresarial de optimizar costos y reducir deuda, descartando motivaciones políticas. “Vamos a salir de Hispanoamérica”, declaró en rueda de prensa, reafirmando una estrategia iniciada en 2019 y ahora consolidada con el nuevo plan.
La salida de Telefónica ocurre en medio de una compleja situación financiera. La empresa reportó una caída del 11,3% en ingresos en la región Hispam durante los primeros nueve meses de 2025, y una pérdida de 1.080 millones de euros, contrastando con las ganancias del año anterior. Además, la compañía enfrentó una fuerte baja en la bolsa española, reflejando la presión del mercado ante sus decisiones de desinversión.
En Chile, Telefónica ya había dado señales de ajuste: una inyección de capital por 371 mil millones de pesos, cambios en la gerencia y la venta de la emblemática Torre Telefónica. Actualmente, se han recibido ofertas no vinculantes por la filial chilena, con Entel y América Móvil como principales interesados. Ambas compañías han iniciado procesos de due diligence y expresado su interés ante reguladores en Chile y México.
La salida definitiva dependerá de los tiempos de negociación y autorizaciones regulatorias. Mientras tanto, Telefónica reafirma su enfoque en digitalización, innovación y experiencia del cliente en sus mercados prioritarios, cerrando un ciclo de presencia en Hispanoamérica que marcó décadas de historia en telecomunicaciones.
