Quien iba a pensar que el regreso de un estelar de baile que tuvo un pasar bastante criticado en el climax farandulero de nuestra televisión, sería el que iba a revivir a la industria.
Sería injusto atribuirle todo el mérito a “Fiebre de Baile” y al equipo de Chilevisión que confió en este proyecto y cuyos resultados están a la vista. Con altibajos, se ha consolidado con audiencias que superan más de los 600 mil de espectadores.
Y sería injusto porque los otros competidores también dan una gran pelea con cifras que bordean entre los 300 mil y 500 mil televidentes. Y el nuevo rating también nos sirve para dar una cifra no menor: Los cuatro programas sumados en cifras han congregado a más de dos millones de espectadores.
Ni en las expectativas más optimistas de los ejecutivos y creativos de la pequeña pantalla local estaba tener estos índices tan redondos, que además sirven como barómetro de muchos aspectos dignos a considerar en este nuevo escenario.
El primero: Que la gente premia la televisión en vivo. Si en algo se beneficia “Fiebre de Baile” que es en el momento, y a su vez es una gran desventaja para los otros dos realities. Hace algunos días se mostró la eliminación de Marlén Olivarí de “Mundos Opuestos”, cuando ya desde hace un mes estaba haciendo campaña para llegar a un tan desprestigiado Congreso, que nuevamente esta semana dió motivos para que lo odiemos.
El segundo: La contraprogramación de “Mi nombre es”. Más allá de las cifras, creemos que TVN tiene un valor agregado que es que sirve como alternativa. Ellos tienen su plan, y asi mismo han llevado a cantantes para diferentes oberturas, y han traido excelentes nombres para las competencias.
El tercero: La tele no está muerta. Solo le hacía falta la entretención. “Nadie puede vivir sin entretenimiento” decía Emilio Azcárraga Milmo, el fallecido patriarca de Televisa, en una de sus entrevistas. Y lo que se ofrece en las noches es un momento de esparcimiento, que además sirve para los clips de Instagram y TikTok y los comentarios en la red de su preferencia.
El cuarto: Si le sigue yendo bien a “Fiebre de baile”, pueden perfectamente tener números musicales. El miércoles no más tuvieron a Pastelito cantando por más de diez minutos canciones de Juan Gabriel. Y con ello llegaron a 600 espectadores. Acá se aplicó la “doctrina Viva el Lunes”: Si algo está marcando bien, exprimirle a todo lo que da.
No necesariamente hay que buscar números foráneos. Acá mismo podemos ver ya sea a los colegas de Princesa Alba u otros nombres de gran valía. El resto irá sumándose a medida de que siga por esa misma senda.
Ojo que en octubre de 2009 contaron con el mismísimo Daddy Yankee. Podrían aspirar a algo más si los números siguen siendo positivos, lo que conllevará lógicamente a más avisaje, más auspicios y más dinero a las arcas de Chilevisión.
Veamos como avanza la competencia que está cada vez más estrecha. El éxito de “El Internado” duró apenas un día mientras la farándula ya está haciendo de todo por querer bajar el estelar del canal de Paramount, y todo por supuesto por un arrebato personalista, como el sostener que Argandoña lo “bajó”.
Lo que nos alegra es que nunca antes el televidente tuvo tantas opciones para divertirse viendo la tele. Más allá de números, cada canal puede venderlos como quiere, y es la gracia del nuevo sistema. Y en esta batalla, el espectador saldrá ganando. La industria también.
