Un sacudón inesperado remeció al programa Sígueme de TV+ durante la tarde de este viernes, luego de que dos de sus panelistas estables, Carla Ballero y Camila Campos —más conocida como Camilísima— quedaran fuera del espacio conducido por Julia Vial.

Lo que realmente encendió la polémica no fue sólo la noticia de sus desvinculaciones, revelada por El Filtrador, sino la manera en que se habría llevado a cabo el proceso: ambas comunicadoras se enteraron de su salida recién al llegar al canal para la grabación de la edición del día. Un procedimiento que, sin duda, evidencia el lado más frío y cuestionable de la industria televisiva.

Desde la estación, prontamente enviaron un mensaje público de agradecimiento, destacando el “profesionalismo, compromiso y dedicación” de las panelistas. Palabras cordiales que, sin embargo, contrastan con un trato poco transparente y sorpresivo en un momento particularmente sensible para quienes llevaban el peso del panel.

La versión de TV+ tras polémicos despidos en “Sígueme”

Respecto a las razones, TV+ señaló que se trata de “cambios propios de la industria” en el marco de los esfuerzos por “seguir creciendo y diversificando la oferta para el público”. Sin embargo, estas justificaciones suenan ambiguas, sobre todo si se considera que casi en paralelo comenzó a circular el rumor de que el generador de contenido Danilo 21 podría integrarse al programa, información que él mismo confirmó al sitio Que te lo digo tras una reunión con la producción.

La abrupta salida de Ballero y Camilísima deja en evidencia la frialdad con que muchas veces se maneja el capital humano en televisión. Mientras públicamente se enarbolan mensajes de gratitud, puertas adentro las decisiones parecen tomarse sin aviso ni transparencia. Una práctica que reabre la discusión sobre los límites del espectáculo y el trato que merecen los trabajadores de la pantalla chica, más aún en un rubro donde las reputaciones pueden cambiar en cuestión de minutos frente a las cámaras.

De hecho, en ese mismo panel había una persona que, por su prontuario y su mala imagen ante los televidentes, sí debió haber recibido el llamado “sobre azul”.

Compartir.
Exit mobile version