Como cada año, la Teletón presenta al niño o niña que se convierte en el rostro oficial de su campaña, simbolizando el esfuerzo, la perseverancia y los sueños de los más de 32.000 pacientes que día a día luchan por su rehabilitación.
Este viernes, en el marco de la celebración del Día de la Niñez, se realizó un acto especial que contó con la presencia de la cantante nacional Christell y de Ricardo Ramírez, reconocido doble de Jungkook del grupo surcoreano BTS. Fue en este escenario festivo donde se presentó oficialmente al Niño Embajador de la Campaña Teletón 2025, que se llevará a cabo los días 28 y 29 de noviembre.
Conociendo a Alan
El elegido es Alan García Gaete, de 12 años, paciente del Instituto Teletón de Santiago desde pequeño, debido a que nació con espina bífida (mielomeningocele). Alan no solo ha enfrentado con valentía su proceso de rehabilitación, sino que también ha brillado en el Taller de Ciclodanza, llegando a participar en el elenco de la ópera-rock “Mírame a los Ojos”, producción artística creada por la propia institución.
Su madre, Gilda Gaete, compartió la emoción familiar al recibir la noticia:
“Fue una linda sorpresa y, como familia, estamos con todas las fuerzas para que Alan pueda salir adelante y represente esta campaña por todo lo que nos entrega Teletón día a día. Porque no solamente se rehabilita la parte física, también el corazón. Y eso es fundamental e impagable”.
Un talento que inspira
Por su parte, la directora ejecutiva de la Fundación Teletón, María José Zaldívar, destacó las cualidades que hicieron de Alan el rostro ideal para esta cruzada:
“Alan es un talento impresionante: baila, pinta, es histriónico y transmite alegría. Cuando lo vean a él y a su familia, queremos que también vean la necesidad de dar las mismas oportunidades a los 32.000 niños que se atienden en Teletón para que alcancen sus sueños y puedan desarrollarse plenamente”.
Una nueva meta por cumplir
Con Alan como embajador, la Teletón 2025 no solo buscará recaudar fondos para continuar con su labor, sino también recordar al país la importancia de la inclusión, la empatía y la unión en torno a un objetivo común: que cada niño y niña pueda desarrollar su máximo potencial.
