El Gobierno de Colombia formalizó el regreso de Inravisión como la marca institucional del sistema de medios públicos nacionales. La decisión, aprobada por la asamblea de accionistas y liderada por el gerente Hollman Morris, transforma la denominación de RTVC a INRAVISIÓN – Sistema de Medios Públicos del Estado Colombiano S.A.S.. Aunque la naturaleza jurídica de la entidad se mantiene inalterada, el movimiento representa una fuerte carga simbólica de reparación para los trabajadores afectados durante su liquidación en 2004.
Un legado que trascendió fronteras
El Instituto Nacional de Radio y Televisión (Inravisión) fue creado originalmente en 1963, operando como el eje central de la comunicación estatal durante más de cuarenta años. Su influencia no se limitó al territorio colombiano; la entidad consolidó un modelo de televisión educativa y cultural que se convirtió en referente para América Latina.
Históricamente, Inravisión logró posicionar sus contenidos en diversos sistemas de televisión por cable en la región. En países como Chile, los televidentes podían acceder a la programación de la red pública colombiana, que incluía las señales del Canal Uno y del entonces Canal A (hoy Canal Institucional), permitiendo una integración cultural mediante espacios informativos y educativos de alta calidad.
De la crisis de los 90 a la liquidación
A pesar de su época dorada, los años 90 marcaron el inicio de un declive técnico y financiero. Inravisión sufrió graves problemas operativos, incluyendo apagones nacionales de señal en 1995 debido a un evidente retraso tecnológico frente a los nuevos canales privados. Finalmente, en octubre de 2004, el gobierno de Álvaro Uribe ordenó su liquidación citando un pasivo pensional superior a los $600 mil millones de pesos.
Este proceso fue objeto de intensas disputas legales. En 2011, el Consejo de Estado declaró nulo el decreto de liquidación, calificando el procedimiento como inconstitucional. No obstante, otros fallos posteriores indicaron que el Estado sí había garantizado ciertos derechos laborales, manteniendo el debate abierto hasta la fecha.
El reto de la “presencia” en la era digital
El regreso del nombre Inravisión en 2026 ocurre en un ecosistema de medios radicalmente distinto al de su fundación. Expertos señalan que la marca posee un alto nivel de recordación —especialmente entre conductores de servicio público y audiencias mayores—, pero advierten que la nostalgia no es suficiente para competir con plataformas como YouTube, Netflix o TikTok.
La nueva administración bajo el sello de Inravisión busca fortalecer la producción de contenidos originales y mejorar la experiencia de usuario en plataformas digitales como RTVCPlay. El objetivo es que la entidad no solo sea un repositorio de memoria a través de Señal Memoria, sino un actor relevante en la distribución multiplataforma y el audio digital.
