Para Lady Gaga, era importante volver a Río de Janeiro tras años sin dar un concierto en Brasil. Todos recordaron cuando, por motivos de fuerza mayor, canceló su participación en un “Rock in Rio”. “I’m devasted”, fue lo que escuetamente dijo en sus redes sociales, mientras que un transeunte se burló de los fanáticos que la esperaban diciendo que “Ella no viene más”.
Por ello, la deuda que tenía la “mother monster” con su público carioca era gigante, y debía saldarse con creces. Y es que al igual que el show de Madonna el año pasado, la vara tenía que seguir en lo alto. Nuevamente la instancia fue un concierto gratuito en la Playa de Copacabana, el cual superó en aforo a la reina del pop: 2.1 millones de asistentes, según reportaron medios locales.
Las condiciones debían darse para que fuese una fiesta. Y así fue. Desde el momento en que se apagaron las luces y la neoyorquina apareció en escena, provocó el éxtasis en el paradisíaco lugar. Incluso se emocionó al recibir el cariño de su fanaticada, que supo esperar pacientemente y fue dignamente recompensado.
El final fue apoteósico, con un gran espectáculo de fuegos artificiales, como si se tratase de un “Show da Virada”. Y es que Brasil debió pasar por situaciones difíciles para volver a tener dignidad. Y lo lograron.
La Globo y Lady Gaga, ambos a la misma altura
La Rede Globo también entendió que no podía quedarse fuera de este magno evento. Debía cerrar su semana de su 60 aniversario por todo lo alto, desembolsando una millonaria suma que irá a las arcas de la Perfectura de Río, tal como lo hicieron el año anterior. Y a partir de ahí, generar un negocio que siempre la ha beneficiado, pues cumple con su “Padrón de Calidad”.
Para ello debían generar una gran expectativa, desde sus noticieros como el buque insigna que fue el “Jornal Nacional”, hasta un especial de prensa emitido por Globo News donde narraban la vida de la madre monstruo y las expectativas de sus fanáticos.
Y es que a diferencia de la televisión chilena, donde un funeral narco es más importante que los logros de nuestros artistas y de los que vienen a sentirse como en su casa, los del “Plim-plim” entienden que hay que poner el foco y el dinero donde debe ponerse. Por eso, por seis décadas, les ha ido como les ha ido.
Por supuesto que la transmisión fue histórica, lideró en audiencia y tendrá grandes ganancias en lo financiero. ¿De cuántos? Eso está por verse.
La amenaza de atentado que se detuvo a tiempo
Cabe señalar que medios locales como la misma Globo informaron que se desbarató un atentado que iba a realizarse en Copacabana.
La Policía de Brasil comunicó que frustró un crimen de odio que iba a cometerse en el concierto, que iba a tener de autores a un grupo que promovía los discursos de odio contra las disidencias sexuales, junto con la radicalización de comportamientos de vida de los adolescentes.
“Los sospechosos estaban reclutando participantes, incluidos menores, para llevar a cabo ataques coordinados utilizando explosivos improvisados y cócteles Molotov”, dijo la organización tutelar en un comunicado. El responsable de este posible siniestro fue arrestado en Rio Grande do Sul.
Pudo haber sido una tragedia, pero afortunadamente esta acción coordinada se detectó a tiempo, salvando miles de vidas, gracias a la profesional acción de los policías. Porque ellos sí protegen a quienes deben hacerlo, y no estar con quienes odian, como sucede en este lado del mundo.
Para el cierre, un momento de reflexión y nostalgia
Sabemos perfectamente que en el oscuro panorama de nuestra televisión actual es pedirle peras al olmo, pero la pucha, por último un enviado especial en Río y un despacho desde allá.
Tal vez costear la transmisión para nuestro país resulte costoso (como seguramente no lo es pagarle millonadas a Kel Calderón o a Daniela Aránguiz) y prefieran emitir cosas que, para sus criterios, son más importantes como un narcofuneral, pero un mínimo de voluntad siquiera.
¿En qué mente cabe que el “guatón Mutema”, un criminal que no merece el trato que se le dió en los matinales, tenga un despliegue humano y técnico como si fuese un funeral de estado, y no lo más preciado que tenemos y que podría sacar a millones de jovenes de la delincuencia, como lo es la música?
Vamos a poner un ejemplo de hace 45 años: El canal de la Universidad de Chile, meses antes de ser Teleonce, emitió el 26 de enero de 1980 en directo el concierto de Frank Sinatra en el Maracaná, también en Río.
La estación entonces universitaria entendía que poder llevar espectáculos de altura era importante para darle un toque distinto, que es el que tuvo “el nuevo canal” a partir del mes de abril. Porque podía hacer que muchos jóvenes sepan de lo que es la música. Es parte de la formación que le dan los medios masivos. Algo que entiende la Globo al llevar a Gaga para todo Brasil, y lo que no se entiende por acá. Y por eso les va como les va.
Como dato para el “anecdotario no tan secreto”, Alfredo Lamadrid, “caporal” de la estación, gestionó personalmente todos los detalles de la transmisión de “La Voz”. En el intertanto, vió una novela llamada “Isaura”. El resto, es historia.
