Desde hace una semana que Chilevisión viene emitiendo “Yo Soy”, su estelar de talentos enfocado a imitaciones de connotados artistas. Y pese a las críticas a su casting y al jurado del programa, el espacio es un éxito y ha ganado en su horario… aunque tenga que sostenerse solo con los habituales “frikis” de los talent shows y no con imitadores de verdad.
Del mismo modo, “Rojo” de TVN nuevamente finalizará su temporada por todo lo alto. La receta de talento más invitados musicales de primera linea sigue funcionándole al canal público y ya confirmaron su cuarta temporada. Faltó mayor regularidad en esta pasada en los invitados de peso, aunque a los “inalcanzables” bien podría venir una “Entrevista al Rojo” de esas que hace Álvaro Escobar -que también ha sido un buen aporte-.
Lo que no ha triunfado y se ha hundido cada día más es “Resistiré” cuyas peleas de grueso calibre no han encantado a la audiencia, como ilusamente cree Patricio Hernández. Es más, en el Top 10 del día jueves 16 de mayo sencillamente no figuró y hasta “Pacto de Sangre” sacó mayor ponderación de sintonía.
Estamos en una época de definiciones. Los miles de sinsabores que nos dejó la televisión chilena durante esta década costará un montón subsanarlas. Perdimos talento, ideas, una oportunidad de pararnos frente a los grandes de la industria, crear nuevos contenidos e innovar en nuevas tecnologías. Tanto exprimir el fenómeno farandulero terminó con la televisión chilena en la situación que está y, aunque tarde, hay que comenzar a tomar medidas.
Y es que poniendo todo lo que ha pasado en lo que va de esta mitad de año, el mensaje es “Menos peleas, más talento”. Porque la gente quiere ver personas que si dan el ancho, gente que se esfuerza, se sacrifica, se parte el lomo haciendo su arte. Porque Don Eleodoro veía también en los artistas una instancia hermosa de generar cultura, sea poniendo los ballets del Teatro Municipal o el debut de Cyndi Lauper en nuestro país. Y TVN en democracia -o a partir de la misma transición hace 30 años- empezó a reflejar al nuevo país.
Una tarea titánica que pocos se atrevieron a cumplir y cuyos resultados se cosechan en la actualidad: Los chicos de “Rojo” como ejemplo de tenacidad y constancia, los imitadores de “Yo Soy” por su parte -pese a sus limitaciones- honrando a sus ídolos. Porque como digo siempre “el talento siempre vence” y ahora depende de tanto ejecutivos como de televidentes de que tenga su debido suceso en nuestro país.
