Revisando: Raquel Argandoña

Esta no es la televisión que queremos tener. Ni a Yamila Reyna ni a nosotros como portal nos gustaría la psicopatía con la que la farándula actúa a diario. Porque pueden perdonar la vulgaridad, la toxicidad, los nexos oscuros, las polémicas (por muy sinsentidos que puedan ser) y las palabras ofensivas. Pero si hay algo que no perdonan es el éxito, sobre todo si se trata de alguien que no busca dañar a nadie.

Acá me pongo Frank Grimes: Lo más terrible es que a otro rostro común y corriente lo o la tendrían entre ceja y ceja si se manda los viajes cada dos semanas y falta a las grabaciones de una novela o de un espacio cultural, pero a ella puntualmente no. Le perdonan todo. ¿Por qué? Porque es una Argandoña.