La participación de la panelista Daniela Aránguiz en el estelar de Mega generó un fuerte rechazo en redes sociales, donde los televidentes cuestionaron el nivel del contenido frente a la presencia del tenor italiano Matteo Bocelli.
Bajo la cuestionable premisa de que “no existe la publicidad mala”, la panelista intentó minimizar las pifias recibidas en la alfombra roja, eludiendo cualquier responsabilidad por los conflictos que ella misma fomenta.