El animador de Canal 13 interrumpió la transmisión en vivo para exigir la edición de un registro que mostraba un atropello explícito, cuestionando el criterio editorial frente a la audiencia infantil en horario matinal.
Reppening responsabiliza a cantantes urbanos por agresiones, mientras la TV omite cuestionamientos a su línea editorial y casos que involucran a la derecha.