La suspensión de Jimmy Kimmel Live y la cancelación del Late Show de Stephen Colbert revelan una preocupante ofensiva contra la libertad de expresión en los medios estadounidenses. Bajo la dictadura de Trump, las amenazas a las concesiones televisivas y la presión sobre las cadenas marcan un retroceso democrático. ¿Qué habría ocurrido bajo un liderazgo más digno como el de Kamala Harris?
Revisando: Donald Trump
El asesinato del activista conservador en una universidad de Utah generó reacciones en Chile, donde Canal 13 fue criticado por la forma en que abordó el hecho en su matinal.
Actualmente, Combs se encuentra recluido en el Centro de Detención Metropolitana de Brooklyn, sin derecho a fianza, tras considerarse que representa un riesgo tanto para la comunidad como para sus víctimas.
Una polémica se desata en la TV chilena tras la emisión de un comercial de Donald Trump en Mega. ¿Es solo marketing o hay intereses geopolíticos detrás?
Además, la emisión de este spot se produce en un momento delicado para Donald Trump, quien está implicado en el caso de Jeffrey Epstein.
El spot, que ya causó polémica tras emitirse en la TV abierta de México, comenzó a transmitirse en Chile por el canal privado, justo cuando el empresario ultraderechista aparece implicado en el caso Jeffrey Epstein.
El popular presentador, que conduce uno de los programas más exitosos una franja histórica en la televisión norteamericana, había sido fuerte crítico de que su casa televisiva y su matriz, la empresa Paramount, haya arreglado con el mandatario en funciones gringo un pago de 16 millones de dólares para bajar una demanda por un reportaje de “60 Minutes”.
La modelo y chica reality comentó en su Instagram que “cuando somos testigos de cómo personas inocentes y trabajadoras son arrancadas de sus familias de manera inhumana, tenemos que alzar la voz”.
En medio de protestas contra el régimen en Los Angeles, el periodista había cuestionado el odio del magnate contra las minorías. La decisión de suspensión ha despertado acusaciones de censura contra la cadena.
Nielsen informó las cifras de la inauguración del primer delincuente condenado en llegar a la presidencia de Estados Unidos, y no son para nada positivas.