Previo a su ingreso, la farandulera sostuvo una entrevista donde contó lo que esperaba al ingresar al reality de Canal 13. Su primera labor fue incomodar gratuitamente un momento de relajo de dos participantes.
Revisando: Daniela Aranguiz
A pesar de que prometió que no va a ir a pelear con nadie, lo primero que hará la controvertida farandulera será hacerle la vida imposible a Luis Mateucci.
La exrostro de Chilevisión llamó “empoderada” a alguien que constantemente ejerce el ciberacoso hacia sus enemigas imaginarias, a tal punto de celebrar amenazas de muerte hacia ella y su familia.
En dos ocasiones la farandulera, sosteniendo una guerra mediática en la cual tiene todos los medios a su favor, ha glorificado los mensajes violentos que recibe la diputada a causa de sus ataques en televisión y prensa.
La cuestionada farandulera fichó con el reality de Canal 13, se definió como despechada e incluso llegó a amenazar a Luis Mateucci.
Tanto Junior Playboy, flamante rostro del reality “Tierra Brava”, como también la farandulera Daniela Aránguiz, respaldaron al excarabinero que fue apartado del reality por acosar sexualmente a Scarlett.
“Yo me pregunto porque no se compran un libro” señaló la farandulera en los comentarios de Instagram del portal TiempoX, desafiando a quienes cuestionan su actuar en los últimos meses amparada por diversos medios de comunicación y programas televisivos.
La panelista farandulera usó las historias de Instagram para ejercer el ciberacoso contra la actriz Maite Pascal, luego de que manifestara en LUN la preocupación que tiene por lo que le suceda a su hija al verse involucrada en una pelea que no tiene otra motivación más que dañar.
Pese a haber publicado supuestas fotos íntimas de Maite Orsini y de sus innumerables muestras de ciberacoso, igualmente Chilevisión emitirá la polémica entrevista.
Lo que parecía el regreso en gloria y majestad del género que definió negativamente la televisión durante quince años, se transformó en una bravía lucha contra el bullying y el ciberacoso que dejó a una de sus próceres como una persona sumamente violenta. Claves de por qué la nueva generación no tolera actitudes que hace diez años eran normalizadas.