“La farándula quería defenderse, pero por su forma y no por el fondo terminaron concediéndole el punto” a la actriz, señala Roberto Caamaño en su editorial dominical.
Revisando: Catalina Pulido
El duro ataque de la exactriz ultraderechista terminó confirmando la tesis de la intérprete: la farándula sigue siendo un género que se nutre de la violencia verbal y del desprestigio ajeno, perpetuando un tipo de televisión que comercializa el conflicto como entretenimiento.
En el año 2020, la reciente anunciada como participante del nuevo reality de Canal 13 difamó al vocero del Movilh, Óscar Rementería, vinculandolo con abuso de menores.
“Intrusos” no para de callar las malas rancheras. Bueno, lo que queda de la farándula en si desafina en bloque, pero más aún cuando toca enfrentar críticas hacia su modelo televisivo. Ahi reaccionan como buitres, siendo bastante intolerantes, sin aceptar bajo ningún código los cuestionamientos a los mismos.