Revisando: Opinión

2025 será un año clave. La estación de Mega se enfrenta a una competencia cada vez más decidía a enfrentar la hegemonía del canal púrpura. ¿Será capaz de seguir aguantando tantos escándalos vistos a los ojos de todos? El tiempo nos dará la respuesta.

Tener a estos grupos al frente nuestro puede ayudar a comprender mejor lo que debemos proteger dentro de una sociedad democrática, que busca adaptarse al vertiginoso presente digital.

El gran problema fue fijado cuando en 2018 se estableció el eslógan de “festival latino más grande del mundo”, esto supone un inmenso desafío para la organización. La música latina, guste o no, comparte lugares de privilegio en los rankings mundiales, lo que supone que el certámen que mejor los representa tiene el deber de presentar a sus mejores exponentes año tras año.

Veremos si los canales prefieren acercarse al público reflejando a ese mismo público o reflejando conflictos de personas que están bien alejadas de los problemas cotidianos de nuestra gente.

A estas alturas no hay dudas que más que sumar, la farándula sólo ha ayudado a restar credibilidad a la tan dañada televisión chilena.

Queda claro que la televisión se ha enquistado en su exitoso pasado y la delegado el futuro a los generadores de contenidos virtuales, y que los pocos intentos de querer revertir la situación no les ha funcionado.

Muchos defensores de la farándula han aprobado este nuevo aire diciendo que es un oasis entre tanta violencia y operaciones políticas que ejercen noticieros y matinales, sin embargo las conductas de algunos “próceres del farandulismo” no tienen nada que envidiarle a los delincuentes y narcotraficantes que llenan las pautas de los matinales.