Revisando: Editoriales

En consecuencia, tenemos un programa pensado más para la audiencia de MTV o Azteca Siete que para la de Mega, y los resultados están a la vista y son los mismos a que cuando “Sábado Gigante Internacional” se empezó a emitir íntegramente desde Miami: Rating mediano tirando a malo y un programa sin identidad sumido en la más absoluta irrelevancia. Y a esto le agregamos el machismo de sus respectivas cadenas.

¿Qué es lo que motiva a hacer del insulto directo e irrespetuoso una forma válida de obtener dinero a manos llenas, números azules en las finanzas a fin de año y la aceptación pública? Si lo miramos en otro sentido, la jugada es rentable y peligrosa, pero ya quedó demostrado que todo esto es, fue y será “pan para hoy y hambre para mañana”.