En un reciente episodio del espacio Dale color, conducido por Eugenia Lemos, la actriz y cantante Mariela Montero abrió su corazón para repasar momentos clave de su historia personal, su trayectoria televisiva y el duro desafío que enfrentó al asumir la crianza en solitario.
Durante la entrevista, la comunicadora trasandina abordó cómo la maternidad coincidió con el final definitivo de su vínculo amoroso tras la llegada de su hijo, una decisión compleja que debió tomar por su bienestar emocional.
Una decisión difícil por el bienestar familiar
La exchica reality explicó que su anhelo inicial distaba mucho de una separación inmediata, pero las circunstancias de la convivencia volvieron inviable sostener el hogar que intentaba proyectar.
“Fui obligada a ser mamá soltera porque yo quería conservar la familia, pero no se pudo. Había cosas que eran insostenibles en aquella relación, que yo tuve que mantener la valentía, que insto a un montón de mujeres a que cuando no se sientan cómodas, amadas, valoradas, hay que replantearse. O trabajar en el vínculo o irse de ahí, porque nadie merece ser infeliz, porque no nacimos para ser infelices”, expresó Montero.
El complejo momento de empezar de cero
Dejar el hogar no fue un proceso sencillo para la artista. Mariela relató con crudeza el shock visual y emocional que supuso empacar todas sus pertenencias en medio de la vulnerabilidad de la maternidad temprana.
“Cuando yo decido salir de esa relación me encuentro con un mundo, llena de bolsas de consorcio, porque no tenía ni cajas. Miraba esas bolsas negras con mi bebé todavía gateando”, recordó emocionada sobre aquel punto de inflexión.
A pesar de la incertidumbre económica y personal de esos primeros días, la comunicadora destacó que la perseverancia fue fundamental para reconstruir su camino y salir adelante junto a su hijo.
“No sé cómo lo hice, pero lo hice. Hice lo mejor que pude. Hoy estoy orgullosa de mí, de la valentía que tuve, de ir para adelante pese a todos los obstáculos”, concluyó.
