Pocas figuras de la música global logran moverse entre la experimentación y el pop masivo con la soltura que demuestra Rosalía. Instalada en el emblemático Metropolitan Opera House de Nueva York, la artista conversó con el programa Sunday Morning de CBS sobre su presente creativo y el impacto de su álbum Lux.
Durante el diálogo, la cantante profundizó en las exigencias detrás de una propuesta que desafía los estándares de la industria, incorporando orquestas sinfónicas, coros y líricas en 14 idiomas. Sin embargo, lo que más llamó la atención fue su confesión respecto a su relación con sus obras una vez terminadas.
Un perfeccionismo que no descansa en el estudio
La intérprete catalana reconoció que su nivel de autoexigencia la lleva a realizar ajustes sonoros hasta el último segundo antes de las fechas límite. De hecho, admitió que al repasar mentalmente sus canciones siempre detecta pequeños detalles técnicos que cambiaría de inmediato.
Por esta misma razón, la española toma una distancia radical de sus creaciones una vez que ven la luz en el mercado:
“Nunca escucho mis álbumes. Lo creé para compartirlo, para dejarlo ir. ¿Por qué volvería a escucharlo? Eso sería una tortura”.
Para la cantautora, este proceso no responde a una pose, sino a una búsqueda constante por mantenerse honesta frente a su arte, sin dejarse presionar exclusivamente por las fórmulas comerciales tradicionales.
Raíces místicas y la urgencia de crear
Al abordar la inspiración de Lux, la artista explicó que exploró historias de santas y figuras místicas femeninas a lo largo de la historia. Según detalló, le cautivó cómo muchas de ellas vivieron realidades extremas y complejas antes de alcanzar una dimensión espiritual.
Consultada sobre qué impulsa su incansable ritmo de trabajo y su negativa a tomar caminos fáciles, la creadora no dudó en definir su vocación como un oficio tradicional lleno de entrega y disciplina:
“Hay una especie de fuego interior, una urgencia y un amor por lo que hago. Ser músico para mí es un oficio tan noble como el de quien hace pan o zapatos. He dedicado mi vida a esto por devoción”.