Miley Cyrus atraviesa uno de los momentos más sólidos y reflexivos de su trayectoria artística. En una extensa e íntima conversación con Zane Lowe para Apple Music, la cantante repasó los motivos detrás de su regreso a los escenarios en el emblemático Hollywood Bowl y cómo transformó su rutina diaria para proteger su bienestar físico y emocional.
La intérprete de Flowers profundizó en cómo aprendió a poner límites claros frente a la demandante industria del entretenimiento, alejándose de los patrones autodestructivos del pasado y priorizando la calma de su hogar.
El colapso en México y el impacto del trauma en vivo
Durante la entrevista, Cyrus recordó el complejo episodio que vivió tras el confinamiento de la pandemia, cuando se presentó ante más de 200 mil personas en México poco después de perder a su amigo cercano Taylor Hawkins y enfrentar una emergencia aérea donde su avión fue alcanzado por un rayo.
“No fue solo un ataque de pánico; en retrospectiva entendí que fue la acumulación de un cóctel de caos. Estaba viviendo una pandemia, mi gran amigo había muerto, mi avión casi se estrella y además tenía COVID. En el escenario sentí que el sistema nervioso me colapsó por completo”, reveló la cantante sobre aquel dramático momento.
Esa experiencia la llevó a alejarse de las giras masivas tradicionales. Según explicó la artista, la industria musical suele normalizar que el espectáculo continúe sin importar el costo humano, una dinámica que calificó como insostenible.
Rutinas, sobriedad y el valor del descanso
Para Miley Cyrus, la clave de su presente radica en la protección de su salud mental y en mantenerse fiel a su proceso de sobriedad. En lugar de someterse al agotamiento de los traslados permanentes, optó por diseñar recitales locales donde pueda volver a dormir a su casa cada noche.
“A mis 20 me importaba lo que pensaran los demás, a los 30 dejó de importarme, y ahora entiendo que en realidad nadie está pensando en ti tanto como en ellos mismos. Lo que liberó mi alma para volver a cantar fue darme cuenta de que debía hacerlo bajo mis propios términos”, confesó.
La cantante destacó que cuidar a sus animales por la mañana, disfrutar de un entorno ordenado y descansar adecuadamente son rituales sagrados que le permiten entregar lo mejor de sí sin perder el equilibrio personal.
Amor, complicidad y una nueva visión del matrimonio
En el plano afectivo, Miley Cyrus se refirió a su relación y compromiso con el músico Maxx Morando, a quien describió como un pilar fundamental de contención y juego cotidiano.
“Las generaciones anteriores nos hicieron creer que el matrimonio era una prisión, pero en realidad puede ser un patio de juegos. Es convivir con tu mejor amigo, alguien que te permite suavizarte y no tener que cargar con todo el peso del espectáculo todo el tiempo”, reflexionó la compositora.
Con una mirada madura y alejada de las expectativas ajenas, Cyrus dejó en claro que su arte actual responde únicamente a su propia verdad, priorizando su paz mental por sobre las fórmulas impuestas por el mercado.

