El bullado rechazo a la propuesta de declarar feriado el próximo 17 de septiembre sigue generando coletazos y fuertes reacciones en la pantalla abierta. Uno de los rostros más enfáticos en manifestar su molestia fue el periodista José Antonio Neme, quien aprovechó su espacio al aire para cuestionar sin filtro las prioridades del Congreso Nacional frente al descanso de los chilenos.
Durante su intervención, el animador ironizó sobre los argumentos económicos que suelen esgrimir las autoridades para frenar estos días libres. Con su característico tono frontal, puso en duda que trabajar esa jornada extraordinaria vaya a solucionar los profundos problemas financieros del país.
«El ministro Quiróz debe estar muy feliz porque la gente va a trabajar el 17 de septiembre. Me imagino que eso ojalá cambie el desastre económico que hay en este país», expresó de forma sarcástica. En esa misma línea, agregó que «si es que la gente trabaja un día más, ojalá. Yo creo que ya cuando está todo, se fue al carajo, ya da lo mismo un día más un día menos».
La crítica lapidaria a la semana distrital
Sin embargo, el punto más álgido de su reflexión llegó al contrastar la obligación laboral de la ciudadanía con los beneficios de los legisladores. Para el comunicador, resulta una contradicción inaceptable que los trabajadores deban cumplir con sus funciones mientras la clase política se instala en su respectiva semana de receso.
«Ahora, lo que me parece bien terrible es que el Parlamento está en semana distrital, una semana que además muchos de ellos ni siquiera usan en ir a su distrito, porque se ha comprobado que muchos viajan fuera del país», disparó tajante el conductor.
El desgarrador análisis cerró con una categórica sentencia hacia las autoridades que votaron en contra del proyecto: «Entonces, ¿por qué no dan feriado el 17 de septiembre y ellos tienen semana distrital para irse a su casa? Me parece obsceno». Asimismo, ironizó sobre las verdaderas actividades que realizan por estos días, asegurando que «van de fonda en fonda» en lugar de mantener un despliegue real en terreno.