La euforia por la clasificación de Paraguay a los octavos de final del Mundial 2026 se vio empañada por un episodio lamentable. José Luis Chilavert, excapitán de la selección albirroja, utilizó sus redes sociales para lanzar un ataque misógino contra la modelo Larissa Riquelme.
La comunicadora había criticado previamente a quienes cuestionaron al equipo y al técnico antes de la victoria frente a Alemania. Sin embargo, la respuesta del exjugador fue desproporcionada y ofensiva al intentar descalificarla públicamente.
La violencia en el discurso de Chilavert
El exarquero escribió una frase que ha sido ampliamente repudiada: “Si la prostitución llegó al fútbol, está todo perdido”. Con estas palabras, Chilavert no solo atacó a Riquelme, sino que utilizó estereotipos de género para invalidar una opinión legítima.
Además, el deportista intentó justificar su postura atribuyendo el triunfo exclusivamente a la “rebeldía” de los jugadores. Por lo tanto, su intervención no solo es cuestionable éticamente, sino que busca silenciar a figuras femeninas del entorno futbolístico mediante la denigración.
Consecuencias y rechazo de la audiencia
Pese a las numerosas críticas recibidas por parte de la opinión pública, el exjugador decidió fijar el mensaje en su perfil. Esta actitud refuerza una conducta que muchos consideran inaceptable en el discurso deportivo actual.
En consecuencia, el episodio ha puesto de manifiesto la urgencia de erradicar la misoginia en el periodismo y el análisis deportivo. La sociedad espera referentes que fomenten el respeto, sin embargo, acciones como esta demuestran que aún existe un largo camino por recorrer.
