El estancamiento en narritivas del pasado vuelve a marcar la pauta en la telerrealidad chilena. Durante su reciente participación en el programa El Juicio de los Ex, transmitido por Mega, Oriana Marzoli reaccionó de forma beligerante al enterarse del reingreso de Bárbara Muriel a la segunda edición del formato Volverías con tu ex?. La española optó por desacreditar la presencia de Muriel, recurriendo a descalificaciones e instalando una postura de superioridad basada exclusivamente en un altercado ocurrido hace diez años.
El ataque de Marzoli: la monetización de un viejo conflicto
La controversia se reactivó cuando el conductor del espacio, Julio César Rodríguez, le planteó a Marzoli la posibilidad de establecer un enlace comunicativo con la nueva integrante del encierro. La respuesta de la española no solo fue una negativa rotunda, sino que incluyó una serie de comentarios despectivos orientados a menospreciar la carrera y los méritos de su antigua compañera.
“Qué asco. Pobrecita. Oye, que me dé las gracias y una parte del sueldo porque si la han vuelto a llamar es porque todo el mundo la recuerda ‘Con la ropa no’”, lanzó Marzoli, aludiendo a la icónica frase que pronunció en la primera edición del reality. Con estas declaraciones, Marzoli insiste en mantener un tono denigrante hacia Muriel, asumiendo una autoría absoluta sobre la vigencia televisiva de la otra participante.
La respuesta desde el encierro: provocaciones y dinámicas del pasado
Por su parte, Bárbara Muriel abordó la situación desde una perspectiva diferente dentro del programa. Al rememorar el incidente en el que lanzó la ropa de la española a una piscina, Muriel explicó que su comportamiento fue la consecuencia directa de un hostigamiento prolongado.
El origen de la confrontación
- Falta de preparación: Muriel aseguró que ingresó al formato televisivo sin las herramientas necesarias para afrontar dinámicas de confrontación constante.
- Presión psicológica: Afirmó que la convivencia se volvió compleja luego de que su expareja iniciara una relación sentimental con la española.
- Reacción a provocaciones: “Ella me hacía eso a mí para molestarme. Estaba todo el tiempo como buscando un motivo”, concluyó Muriel, catalogando el recordado episodio como una respuesta al acoso diario.
A pesar del tiempo transcurrido, la insistencia de Marzoli por clausurar cualquier vía de diálogo y continuar utilizando descalificativos como “cutre” evidencia la dependencia de estos personajes hacia los conflictos del pasado para sostener su vigencia en el formato de telerrealidad actual.
