El panorama político y medial sumó un nuevo capítulo de tensión tras las recientes declaraciones del fotógrafo y comunicador Jordi Castell. En el marco de su participación en el podcast “Juzgamos y nos funamos”, conducido por Danilo 21, el panelista de televisión ratificó y profundizó las acusaciones que había emitido a mediados de abril, apuntando directamente a altas esferas del gobierno del Presidente José Antonio Kast.

Confirmación del caso que afecta a La Moneda

En sus intervenciones previas, Castell había omitido la identidad de la involucrada, señalando únicamente que una alta autoridad de Estado había intervenido de manera destructiva en el matrimonio de una de sus amigas cercanas. Sin embargo, ante las consultas en el espacio digital, el comunicador validó las teorías que apuntaban a la exvocera de Gobierno, Mara Sedini.

Según el testimonio expuesto por el fotógrafo, la actual ministra se involucró afectivamente con un hombre que en ese momento se encontraba casado y con tres hijos pequeños. “Destruyó ese matrimonio, se quedó con ese hombre y hoy está con él”, sostuvo Castell, confirmando que la aludida mantiene su posición en el gabinete actual.

Restricciones editoriales en TV+

La controversia generada por estas revelaciones previas trajo consecuencias directas en el desempeño laboral del comunicador. Castell aprovechó la plataforma digital para denunciar que la estación televisiva TV+ aplicó restricciones explícitas sobre los contenidos que puede abordar en pantalla, limitando su rol habitual de opinión.

“TV+ me prohibió hablar de política, soy el único panelista en Tal cual que tiene prohibición de hablar de política”, afirmó el fotógrafo, evidenciando un quiebre en la línea editorial respecto a su participación en el programa de espectáculos.

Críticas por presunta hipocresía gubernamental

El cuestionamiento del panelista no se limitó al ámbito privado, sino que escaló hacia una crítica institucional sobre la coherencia del Ejecutivo. Castell manifestó su incomodidad frente a las prácticas religiosas que se desarrollan al interior del palacio de Gobierno, contrastándolas con las conductas éticas de sus integrantes.

“Hay cosas que no logro entender sobre hacer cuatro misas a la semana, pero permitir que una ministra le quite el marido a una mujer con tres niños chicos”, fustigó el comunicador, añadiendo que le genera rechazo el uso de la casa de Gobierno para profesar credos que, a su juicio, discriminan a la comunidad homosexual.

Nuevas advertencias sobre el subsecretario

Hacia el cierre de su intervención, el fotógrafo advirtió sobre otra eventual situación irregular que afectaría a la administración actual, vinculada a un subsecretario de Estado. De acuerdo con sus declaraciones, la autoridad respectiva habría intentado traspasar bienes patrimoniales a una nueva pareja ligada al mundo del espectáculo, acción que presuntamente fue frenada por el Partido Republicano ante el riesgo de un flanco comunicacional crítico para el oficialismo.

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