El Teatro Municipal de Santiago se transformó en el escenario de un hito para la música chilena. Los Tres, considerados la columna vertebral del rock local, coronaron el lanzamiento de su nueva producción discográfica titulada XCLNT con dos multitudinarias funciones que colmaron las capacidades del recinto. El espacio, históricamente reservado para la música clásica y la ópera, se rindió ante la sofisticación, la distorsión elegante y la vigencia creativa del cuarteto penquista.
Los espectáculos funcionaron como la consagración en vivo de su madurez musical y confirmaron que la química sonora de su alineación histórica —compuesta por Álvaro Henríquez, Ángel Parra, Titae Lindl y Pancho Molina— permanece completamente intacta.
La estructura de un directo milimetrado
La propuesta conceptual de ambas noches se dividió en dos segmentos claramente diferenciados para el público. En la primera mitad de la cita, la agrupación interpretó de manera íntegra las canciones de XCLNT, un trabajo lanzado originalmente el pasado 10 de abril y que ha recibido el aplauso de la crítica especializada. Durante este bloque destacaron ejecuciones de sus más recientes sencillos como “INRI”, “Cantar y amar” y “Como llegaste te vas”.
Tras un breve interludio en el escenario, la banda regresó a escena para repasar una selección selecta de sus mayores éxitos históricos, cerrando ambas jornadas en un clímax de alta energía que conectó con las raíces de su trayectoria.
Un cruce de estilos con identidad penquista
El nuevo material expuesto en el Teatro Municipal ratifica la búsqueda estética que la banda inició en su ciudad natal y que comenzó a girar por el país en mayo pasado desde Concepción. Las composiciones de XCLNT refrescan la identidad del grupo mediante un diálogo fluido entre:
- El ritmo enérgico del rockabilly.
- La libertad y elegancia armónica de los acordes de jazz.
- La profundidad tradicional de las raíces folclóricas chilenas.
Emoción en escena y proyección internacional
Uno de los pasajes más significativos de las presentaciones ocurrió cuando la agrupación y el público asistente rompieron la solemnidad del auditorio para celebrar el cumpleaños del bajista Titae Lindl. El recinto completo coreó el festejo en un aplauso cerrado que conmovió a los músicos en escena.
El éxito de estas funciones marca la consolidación de una era sumamente ambiciosa para Los Tres. Este proceso creativo incluyó la grabación del disco en los legendarios estudios Abbey Road de Londres y el desarrollo de piezas audiovisuales en colaboración con la productora Punkrobot, ganadora del premio Óscar. Tras colgar el cartel de “localidades agotadas” en la capital, la banda inicia una nueva etapa enfocada en la planificación de próximos proyectos musicales y la extensión de su calendario de conciertos.
