En una íntima conversación con María Luisa Godoy para el programa de YouTube Mamá por siempre, la comunicadora de Mega, Tita Ureta, decidió romper el silencio sobre el lado B de su proceso de gestación. A solo semanas de dar a luz, la influencer confesó que el inicio de su embarazo fue un período marcado por un agotamiento extremo y complicaciones físicas que prefirió ocultar para no demostrar vulnerabilidad en su entorno laboral.

Un calvario físico en medio de grabaciones en Perú

Durante la entrevista, Ureta detalló que los primeros cinco meses fueron críticos, comparando la sensación con la de padecer una enfermedad grave. “Vomitaba 18 veces diarias sin contárselo a nadie”, admitió, señalando que el proceso fue especialmente difícil debido a que se encontraba en Lima, Perú, grabando el reality El Internado.

La carga laboral y los constantes viajes agravaron su estado. La animadora relató cómo debía ocultar sus malestares a sus compañeros, pidiendo prestado el baño a Tonka Tomicic de manera constante para evitar que otros notaran su situación. “Era un asco, un vacío. De hecho, si me hablan de Lima ya me da asco”, sentenció sobre la asociación psicológica que quedó tras ese complejo período.

El uso de medicamentos oncológicos y la recuperación

Ante la gravedad de los síntomas y la debilidad que sentía, Ureta tuvo que recurrir a un tratamiento médico especializado. Según explicó, comenzó a tomar un fármaco utilizado habitualmente para pacientes que atraviesan quimioterapias post-cáncer, lo cual fue fundamental para estabilizar su salud y recuperar energía.

No fue sino hasta el quinto mes que la comunicadora comenzó a sentirse mejor. “Me levanté y vi la luz, me metí a surfear. Empecé a sentir un poco de energía”, recordó, marcando ese hito como el fin de la etapa más dura de su vida.

La “traición” de su padre y la filtración de la noticia

Más allá de lo físico, Tita compartió una anécdota agridulce sobre cómo se filtró su embarazo antes de lo planeado. Tras entregarle la noticia a su padre, Emeterio Ureta, mediante una caja de anteojos que contenía la ecografía, le pidió absoluta discreción.

Sin embargo, el “Marqués del Arrayán” no pudo contener la emoción y llamó a la periodista Mariela Sotomayor para contarle la novedad. “Fue atroz, yo todavía no lo publicaba porque hay que esperar tres meses. Me fui a llorar al camarín porque sentí que me traicionó”, relató entre risas y resignación sobre el incidente que terminó por confirmar su estado ante los medios antes de que ella se sintiera lista para anunciarlo.

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