El ambiente en el programa de talentos Fiebre de Baile, emitido por la señal de Chilevisión (CHV), se encendió de forma negativa durante las últimas horas debido a una polémica que involucra de manera directa a uno de los miembros más controversiales de su jurado: el actor y exdirector de programación Vasco Moulian. La situación salió a la luz pública luego de que se viralizara de forma masiva un registro audiovisual en plataformas digitales. En dichas imágenes se puede constatar de manera clara cómo el calificador se desentiende por completo de sus labores profesionales.

De acuerdo con el material registrado, la controvertida acción ocurrió de forma precisa en medio de la performance que brindaba el participante Rey Alcalde sobre la pista de baile. Mientras el concursante realizaba su presentación en el estelar, Moulian mantenía la mirada fija en la pantalla de su teléfono celular, ignorando por completo los movimientos del artista a quien, por contrato y rol asignado, le correspondía evaluar técnicamente solo unos segundos más tarde.

Una noche de eliminaciones y desencuentros

La controversia adquiere una relevancia mayor al considerar el contexto de la competencia dentro del canal. Los registros del espacio televisivo demuestran que la comentada falta de atención se dio precisamente durante la noche en que el bailarín terminó siendo eliminado de la presente temporada del programa de entretenimiento. Este hecho no pasó desapercibido, considerando que ambos profesionales habían sostenido múltiples altercados y desencuentros en pantalla a lo largo del ciclo.

A pesar de la evidente distracción del calificador, posterior a la coreografía, Vasco Moulian decidió otorgar una calificación con nota 6 al desempeño del concursante, una cifra que generó celebraciones espontáneas por parte del aludido y de los presentes en el set. Sin embargo, la posterior ponderación de los votos no fue suficiente y Rey Alcalde no logró superar los requerimientos técnicos de la jornada, transformándose en el nuevo eliminado del espacio televisivo de Chilevisión.

Repudio generalizado en redes sociales

Las repercusiones fuera de la pantalla no tardaron en manifestarse con dureza. Los usuarios de internet y seguidores del formato de entretención cuestionaron sin ningún tipo de filtro la idoneidad y el profesionalismo del evaluador. Las principales quejas apuntaron a una notable vulneración de los deberes del cargo y a una desconsideración hacia el trabajo de los competidores.

Dentro de los comentarios que inundaron las plataformas digitales se repitieron frases de absoluto descontento. Entre ellas destacaron las declaraciones de profesionales del rubro, quienes señalaron de forma categórica: “Una vergüenza, yo soy juez de danza y esto es algo que no se debe hacer. Es una falta de respeto al artista”. Otros cibernautas calificaron el actuar de “mediocre” y catalogaron la situación como un gasto injustificado de recursos para la producción, exigiendo de forma transversal que el involucrado rompa el silencio, entregue una explicación pública y pida las disculpas correspondientes a los afectados.

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