La transformación digital ha cobrado su víctima más emblemática en el espectro radiofónico chileno. Radio Cooperativa, una de las instituciones comunicacionales más influyentes del país, ha completado el proceso de venta de la totalidad de sus frecuencias en regiones, desde Arica hasta Punta Arenas. Este movimiento marca el cierre de un ciclo que se aceleró en 2023 y que recientemente afectó a Concepción, donde la emisora se despidió del dial 680 AM sin haber logrado nunca su salto a la FM en dicha zona.
El adiós definitivo en Concepción
El caso de Concepción es particularmente simbólico, igual de mayor que Valparaíso. Durante años, la audiencia del Biobío mantuvo el anhelo de que Cooperativa migrara de la amplitud modulada (AM) a la frecuencia modulada (FM). Sin embargo, la salida definitiva de la zona se concretó a través del histórico dial 680 AM, dejando a la segunda región más poblada del país sin presencia física de la emisora en el espectro radioeléctrico, consolidando su transición hacia una plataforma exclusivamente online.
Hubo mitos esparcidos en foros de radioaficionados que decían que los Mosciatti, dueños de Radio Bío-Bío, hicieron lobby para impedir una competencia fuerte en el lugar de su fundación. Por ello en la FM solo tuvieron como rival a ADN y, recientemente, Agricultura.
Un cambio de paradigma: Del satélite al streaming
Desde la propia emisora explican que la decisión no responde a una crisis de audiencia, sino a un cambio irreversible en los hábitos de consumo. La dirección de Cooperativa sostiene que hoy las personas escuchan radio principalmente a través de sus teléfonos móviles, mediante aplicaciones o sitios web.
Para un sistema que transmite una señal única y nacional para todo el territorio, el mantenimiento de una infraestructura física en regiones se volvió obsoleto. El nuevo enfoque apuesta por un modelo digital donde la conectividad vía Bluetooth o Wi-Fi reemplaza la necesidad de costosos sistemas de transmisión analógica. Según fuentes internas, esta estrategia busca adelantarse a una tendencia global: “Nosotros partimos un poco anticipados con eso, pero es lo que van a terminar haciendo todas las radios”.
El factor económico y los nuevos dueños del dial
Mantener el despliegue técnico fuera de Santiago representaba una carga financiera significativa para la compañía. Los costos operativos incluían el uso de satélites, el arriendo de terrenos para plantas transmisoras, el pago de energía eléctrica y la seguridad ante el robo de equipos.
Aunque la empresa evita entregar cifras públicas sobre el ahorro generado, admiten que el impacto en el balance es sustancial. “Fueron hartas lucas, porque son 30 arriendos menos, 30 cuentas de la luz menos, 30 bajadas satelitales menos”, comentan desde el interior de la radio.
En cuanto a los compradores, el mapa del dial regional está cambiando de color. A diferencia de otras épocas, las frecuencias no han sido adquiridas por grandes conglomerados radiales, sino por actores diversos. Entre ellos destacan instituciones religiosas como Radio María, que ya ha tomado posesión de los espacios dejados por Cooperativa en ciudades como Antofagasta, San Antonio, Rancagua y Valdivia.
