La Gala del Festival de Viña del Mar 2026 recuperó su brillo internacional con la presencia de Matteo Bocelli. El artista italiano, quien se convirtió en un fenómeno de masas tras su presentación en la Quinta Vergara en 2024, regresó al país para participar en el evento inaugural, reafirmando que su relación con Chile atraviesa su mejor momento profesional.

Un look clásico bajo el sello de Stefano Ricci

Bocelli hizo su aparición en la alfombra roja vistiendo un smoking negro de corte tradicional, diseñado por el reconocido modisto italiano Stefano Ricci. El traje, que destacó por su elegancia atemporal, incluyó un “pajarito” o corbata de moño en textura de terciopelo, detalle que fue ampliamente elogiado por los especialistas en moda presentes en la transmisión oficial.

El cantante optó por un estilo que los conductores calificaron como “glamour clásico y elegancia temporal”, alejándose de las tendencias experimentales para apostar por la sobriedad que caracteriza a la familia Bocelli. Su porte y estatura captaron de inmediato la atención de las cámaras, mientras desfilaba con una seguridad que evidenció su crecimiento como figura solista.

Cercanía con el “monstruo” y sus fanáticos

A diferencia de otras figuras internacionales, Matteo Bocelli dedicó gran parte de su recorrido a interactuar con los asistentes. El artista se detuvo en múltiples ocasiones para tomarse fotografías y firmar autógrafos, mostrando una disposición que fue celebrada por sus seguidoras, muchas de las cuales vestían poleras oficiales de su club de fans.

“Significa muchísimo”, expresó el cantante al ser consultado sobre el impacto del Festival de Viña en su carrera. Durante la breve entrevista en la pasarela, recordó cómo su vida dio un giro espectacular desde que se presentó junto a su padre, Andrea Bocelli, en el mismo escenario hace dos años. “Desde que te presentaste junto a tu padre, tu vida ha dado un giro espectacular”, le comentó el entrevistador, a lo que Matteo respondió con gratitud, reconociendo al certamen viñamarino como un pilar fundamental en su internacionalización.

El fenómeno Bocelli en Chile

La presencia de Matteo no solo responde a un compromiso estético, sino al éxito comercial y mediático que ha cosechado en el Cono Sur. Su participación en la Gala 2026 sirve como antesala a sus futuros proyectos en la región, donde ha logrado desmarcarse de la sombra de su padre para construir una identidad propia basada en el pop-lírico y la balada romántica.

El paso del italiano por la alfombra roja concluyó con una ovación del público presente en el Sporting Club, dejando claro que el “Efecto Bocelli” sigue vigente y que su historia con el festival más importante de Latinoamérica aún tiene muchos capítulos por escribir.

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