Una fuerte controversia se generó en redes sociales tras la emisión de un reportaje en el matinal Mucho Gusto de Mega, donde se abordó la situación de las personas que instalan carpas y toldos en la playa Palo Buque, en la Región de Tarapacá. La cobertura, enfocada en la ocupación del espacio público, provocó la indignación de Lorena Gallardo Córdova, una vecina de la zona que denunció a través de Facebook el tono utilizado por los conductores y panelistas del espacio televisivo.
En su publicación, que rápidamente sumó interacciones, Gallardo calificó la nota de estar llena de “sesgos, clasismo y risas burlescas”, criticando la interpretación de la realidad regional desde una óptica centralista. La iquiqueña argumentó que el programa buscó “criminalizar” una actividad que, para los habitantes locales, responde a una tradición histórica y cultural, más que a una toma ilegal de terrenos.
Defensa de la tradición local frente al centralismo
La denuncia destaca la desconexión de los medios de Santiago con las dinámicas de las regiones. Según el relato de Gallardo, durante el despacho en vivo, los panelistas cuestionaron por qué las familias no asistían a campings establecidos.
“Esta es la forma de acampar que utilizan las familias iquiqueñas, y que les permite a las niñeces tener maravillosos recuerdos de sus vacaciones en el mar, comer pescado y productos marinos que extraen sus padres”, explicó la usuaria en su descargo.
Asimismo, valoró la intervención del Capitán de Puerto, Cristián Concha, quien apareció en pantalla. Según la denunciante, la autoridad marítima fue la única figura que intentó explicar formalmente que la relación de las personas que acampan en esas playas se basa en “tradición, costumbre y buen trato”.
El problema del acceso y la desigualdad
Uno de los puntos más críticos del texto apunta a la desigualdad en el acceso al esparcimiento en Chile. Gallardo enfatizó que para muchas familias trabajadoras, esta modalidad es la única opción viable para vacacionar, contrastando esta realidad con la posibilidad de acceder a termas u otros destinos costosos. “Es una tragedia que muchos niñas y niños no sólo no conozcan el mar, sino que en la misma capital ni siquiera han ido al cerro”, puntualizó.
Comparación con las “Tomas VIP”
La crítica también abordó la disparidad en la cobertura mediática respecto a las ocupaciones ilegales en el borde costero. La autora mencionó la existencia de las denominadas “tomas VIP” en Playa Blanca, situadas a pocos minutos de Palo Buque, donde se han construido chalets sobre terrenos fiscales.
“Ahí callampín bombín, porque se sienten cómodos roteando, flaiteando a los otros (…) Soporten sus propias frustraciones, pero no denosten lo que no conocen”, sentenció Gallardo, haciendo un llamado a los canales de televisión a incorporar profesionales que comprendan las realidades regionales antes de emitir juicios de valor.
La publicación finalizó con una defensa de la identidad porteña y el uso comunitario de los espacios públicos, rechazando la estigmatización de la cultura “changos” y pampina de la región.
