El Festival de Viña del Mar 2026 ya comienza a tomar forma en la pantalla chica. Bajo el nombre de Con Gusto a Viña, el matinal oficial del certamen se prepara para una cobertura en terreno que busca capturar la esencia de la “ciudad jardín”. La apuesta de Mega implica un despliegue técnico y humano fuera de sus estudios habituales, operando bajo la consigna de acercar el ambiente festivalero a la audiencia nacional a través de entrevistas exclusivas y el análisis detallado de cada jornada musical.
La conducción y el panel del espacio estarán integrados por figuras de distintos ámbitos editoriales. José Antonio Neme liderará el grupo junto al humor de Álvaro Salas, la perspectiva internacional de Marianne Schmidt y el trabajo de César Campos, Eugenia Lemos y Kenita Larraín. La intención de la señal es ofrecer un bloque que transite desde la contingencia hasta el entretenimiento puro, sirviendo como la antesala diaria a las noches de la Quinta Vergara.
La controversia en la conformación del panel
A pesar del despliegue logístico, la inclusión de ciertos nombres ha generado suspicacias en el sector especializado. La presencia de Kenita Larraín, figura históricamente ligada a la farándula dura y el mundo de las primicias sentimentales, contrasta con el perfil técnico que requiere un evento de la magnitud del Festival de Viña.
La crítica apunta a una posible “farandulización” excesiva de la cobertura técnica y musical. Este escepticismo no es gratuito; se fundamenta en los antecedentes de Larraín en la industria. Muchos recuerdan su incursión musical en 2011 con el sencillo “Mi mundo sin ti”, una etapa que, lejos de validarla como una voz autorizada en el ecosistema artístico, fue percibida como una ocupación de espacios destinados a músicos profesionales.
En aquel entonces, su propuesta no logró trascender el análisis de la prensa rosa, dejando una huella de escepticismo sobre su capacidad para aportar un análisis riguroso en el certamen musical más importante de Latinoamérica.
El objetivo de la cobertura matutina
Más allá de las polémicas por el equipo, Con Gusto a Viña pretende consolidarse como el punto de encuentro para quienes buscan la “cocina” del festival. El programa promete seguir de cerca los preparativos, los trasbastidores de los artistas internacionales y el pulso de la ciudad durante la semana que dura el certamen. La competencia por el rating matinal se trasladará así al borde costero, donde cada detalle de la Quinta Vergara será analizado bajo la lupa del nuevo panel.
