La competencia por la sintonía en el horario prime se intensifica con los preparativos del nuevo proyecto de Canal 13. La estación televisiva confirmó recientemente la incorporación de Carla Ballero a las filas de “Vecinos al límite”, el espacio de telerrealidad que será conducido por la dupla de Karla Constant y Sergio Lagos.
Un nuevo desafío tras décadas en televisión
Ballero, quien ha construido una carrera versátil en la televisión chilena, asume este desafío en un rol inédito para ella. Aunque el género es familiar para su apellido —recordando el hito que marcó su hermano Álvaro en “Protagonistas de la Fama”—, esta será la primera vez que Carla ingrese a una competencia de encierro.
Su participación tiene una dinámica particular: no será capitana titular, sino la “amiga famosa” y mano derecha de Paula Pavic. El formato del programa establece que cada celebridad líder (donde ya están confirmados Alejandra Fosalba y Joche Bibbó, además de Pavic) debe contar con un aliado estratégico. Juntas tendrán la misión de guiar a un equipo de desconocidos para conquistar la mejor de las cuatro casas disponibles, evitando el desalojo.
Trayectoria y vigencia
A sus 47 años, Ballero llega con un currículum televisivo extenso. Saltó a la fama a principios de los 2000 interpretando a la icónica “notaria” en “Morandé con Compañía”. Posteriormente, consolidó su perfil en TVN animando “Ciudad Gótica” junto a Felipe Camiroaga y Coco Legrand, para luego transitar hacia la farándula y la conducción en programas como “Primer Plano” y “Así Somos”. Actualmente, se mantiene vigente como panelista en “Zona de Estrellas”.
La exigencia del orden y el casting masivo
La primera tarea oficial de la dupla Pavic-Ballero será seleccionar a los integrantes de su equipo. Este proceso se llevará a cabo durante el casting masivo programado para este sábado 31 de enero en el Centro Parque del Parque Araucano, en Las Condes.
Sobre el perfil de los competidores, Ballero fue enfática en sus prioridades para la convivencia, destacando la higiene por sobre otras habilidades.
“Me gustaría que en mi equipo fueran personas resilientes, con fortaleza mental y deportistas. Pero, además, quiero que sean ordenados, limpios e impecables. Que cada vez que entren al baño, lo hagan con una botella de cloro, porque así lo voy a hacer yo, y espero lo mismo de ellos”, declaró la comunicadora.
Esta obsesión por la limpieza promete ser un punto de conflicto o disciplina interesante dentro de la dinámica del encierro, añadiendo un matiz de exigencia a la competencia física y estratégica que propone el programa.
