Pamela Anderson volvió a robarse las miradas en la 83.ª edición de los Golden Globes, celebrada este domingo 11 de enero de 2026 en Los Ángeles. Lejos de la estética recargada de los años 90 que la hizo famosa, Anderson optó por una sofisticación etérea que combinó su filosofía de “belleza natural” con un guiño nostálgico a su cabellera clásica.
Tras haber sido nominada el año anterior por su aclamado papel en The Last Showgirl, Anderson regresó al escenario del Beverly Hilton, esta vez en calidad de presentadora. La actriz lució un conjunto “blanco invierno” de Ferragamo, compuesto por una blusa de viscosa arrugada con escote en V y una falda larga a juego, demostrando que la elegancia reside en la sencillez.
Un regreso a las raíces (literalmente)
Uno de los puntos más comentados de la noche fue su decisión de volver a su característico rubio platino, peinado en un recogido estilo “beehive” con flequillo barrido, evocando sus días de gloria pero con una madurez renovada. Esto marca un cambio tras haber lucido tonos cobrizos y rojizos en meses recientes por exigencias del guion.
En cuanto a su ya célebre postura sobre el maquillaje, Anderson mantuvo su promesa de minimalismo, aunque con matices estratégicos. Si bien prescindió de la base de maquillaje pesada —dejando ver su piel al natural—, expertos notaron toques sutiles de máscara y un brillo labial discreto, realzando sus facciones sin ocultarlas.
Joyas con mensaje oculto y anécdotas en el escenario
El look fue complementado con más de 33 quilates de diamantes de laboratorio de la marca Pandora, de la cual es embajadora. Sin embargo, el detalle más emotivo residía en sus muñecas: tres brazaletes de cadena de oro grabados con los nombres de sus perros.
Durante la ceremonia, Anderson compartió escenario con la cantante Miley Cyrus para presentar una de las categorías principales, protagonizando uno de los momentos más virales de la noche gracias a la química caótica y divertida entre ambas.
En la alfombra roja, la actriz también se sinceró sobre su momento actual en la industria, tras el éxito de crítica de sus últimos proyectos y su participación en el reboot de The Naked Gun.
“Estoy lista para la acción y tengo toda esta nueva inspiración y amor por esta industria, y por la vida”, declaró Anderson a la prensa.
¿Un cambio de identidad?
Curiosamente, Anderson reveló un detalle personal sobre su herencia finlandesa. En conversación con los medios, confesó su deseo de cambiar legalmente su apellido al de su abuelo, Hyytiäinen, aunque admitió las complicaciones burocráticas
“Me gustaría cambiar mi nombre, pero no me dejan”, bromeó ante las cámaras de Entertainment Tonight, reafirmando que, se llame como se llame, su estatus de ícono cultural permanece intacto.
