El Consejo Nacional de Televisión (CNTV) informó que ha tramitado 51 denuncias por los comentarios emitidos por Sergio Rojas en el programa Que te lo digo, de Zona Latina, referidos al hijo adoptivo de Rafael Araneda y Marcela Vacarezza. Las quejas fueron ingresadas tanto por la Defensoría de la Niñez como por el propio matrimonio, luego de que el panelista cuestionara públicamente la exposición del menor en el docureality Vive Sudáfrica.
Según detalló la Defensoría de la Niñez en su presentación, “durante la transmisión, el periodista realizó afirmaciones sobre el niño identificado con las iniciales B.A.V., refiriéndose a su origen y proceso de adopción, además de cuestionar públicamente decisiones que se circunscriben estrictamente al ámbito familiar”, en un contexto televisivo de alta audiencia.
El organismo agregó que, tras revisar los antecedentes, “estas expresiones vulneran su dignidad, vida privada, honra, identidad y el principio del interés superior del niño”, además de desconocer el rol protector de la familia.
La respuesta de la familia Araneda Vacarezza
En su propia denuncia ante el CNTV, Rafael Araneda y Marcela Vacarezza acusaron que Rojas “dio a entender que el matrimonio utiliza su decisión de adopción con intereses egoístas e inescrupulosos”, cuestionando un proceso que fue evaluado y aprobado por tribunales de justicia.
El escrito sostiene que el panelista “se permitió especular sobre algo tan sensible y reservado como es el proceso de adopción, dando por cierto hechos falsos y disfrazando su opinión en un aura de supuesta verdad”, lo que motivó la acción formal ante el organismo regulador.
Escalada en redes y boicot al Festival de Viña
Lejos de bajar el tono, Sergio Rojas respondió a la polémica con publicaciones en redes sociales, donde difundió imágenes y mensajes irónicos tras lo que calificó como un “dramon” mediático. En ese contexto, seguidores del farandulero comenzaron a promover en plataformas digitales un boicot contra Rafael Araneda durante su rol como animador del Festival de Viña del Mar.
Las amenazas de funa y sabotaje virtual apuntan directamente al rostro de Mega, canal que transmite el certamen, y buscan trasladar la controversia televisiva a uno de los eventos culturales más masivos del país. Hasta ahora, la organización del festival no ha emitido comentarios oficiales sobre estas convocatorias.
Un debate sobre límites y responsabilidad mediática
El caso reabrió la discusión sobre los límites del comentario farandulero cuando involucra a niños, niñas y adolescentes. Desde la Defensoría de la Niñez enfatizaron que “resguardar los derechos de niños, niñas y adolescentes no limita la libertad de prensa, sino que la fortalece”, al exigir estándares éticos claros en televisión abierta.
Mientras el CNTV analiza las denuncias y eventuales sanciones, la controversia deja en evidencia el impacto que pueden tener discursos sarcásticos y descalificadores, no solo en las familias aludidas, sino también en la audiencia y en espacios públicos como el Festival de Viña.
