En febrero de 1984, el Festival de Sanremo fue el escenario del nacimiento de una nueva figura del pop italiano: Eros Ramazzotti. Con apenas 20 años, el cantante romano llegó al mítico Teatro Ariston para competir en la sección Nuove Proposte, dedicada a las voces debutantes.​​

Su carta de presentación fue “Terra promessa”, un tema que combinaba melodía pop, arreglos modernos y una letra que conectaba con los sueños y desilusiones de la juventud de los años 80. La canción fue compuesta por el propio Ramazzotti junto a Renato Brioschi y Alberto Salerno, con arreglos de Celso Valli, lo que reforzó desde el inicio su perfil de cantautor y no solo de intérprete.​

La edición de 1984 marcó también un cambio para el festival, que comenzaba a consolidar la división entre artistas consagrados y nuevos talentos mediante la sección Nuove Proposte. Ganar en esa categoría significaba acceder a una vitrina televisiva privilegiada en toda Italia y buena parte de Europa, en un momento en que Sanremo seguía siendo la gran fábrica de estrellas de la música italiana.​

El triunfo de Eros Ramazzotti que lo catapultó al estrellato

Ramazzotti no solo participó: ganó el concurso de debutantes de la 34ª edición del Festival de la Canción de San Remo con “Terra promessa”. Ese triunfo lo catapultó de inmediato del anonimato a la popularidad, con difusión radial intensa y repetidas emisiones televisivas de su actuación en la Rai.​​

El impacto del debut fue rápido y concreto. “Terra promessa” se publicó como sencillo, se ubicó en listas italianas y abrió puertas en otros mercados europeos, como Alemania, Suiza y los Países Bajos. Años después, Ramazzotti grabaría una versión en español titulada “Tierra prometida”, con la que consolidó su proyección hacia el público hispanohablante.​

El prestigio ganado en Sanremo permitió que Eros regresara al festival ya como una apuesta fuerte de la industria. En 1985 presentó “Una storia importante” y al año siguiente ganó la categoría principal con “Adesso tu”, convirtiéndose en uno de los pocos artistas en lograr dos triunfos en tan corto tiempo.​

Para el propio Ramazzotti, aquella primera vez en el escenario de Sanremo significó la concreción de un sueño juvenil de barrio y el punto de partida de una carrera internacional. El triunfo en Nuove Proposte en 1984 no fue solo un premio más del festival, sino el inicio de una historia que lo llevaría a llenar estadios, grabar en varios idiomas y convertirse en uno de los grandes nombres del pop romántico europeo.​

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