Megyn Kelly, reconocida comentarista y ex presentadora de televisión, se encuentra en el centro de una fuerte controversia tras sus recientes declaraciones sobre Jeffrey Epstein. Durante una entrevista en su podcast, Kelly sugirió que el magnate condenado no debía ser considerado un “pedófilo” porque prefería adolescentes de 15 años, en lugar de niños más pequeños.

Sus palabras fueron rápidamente difundidas en redes sociales y provocaron indignación entre usuarios, activistas y figuras públicas. Muchos señalaron que cualquier relación sexual con menores de edad constituye abuso infantil, independientemente de la edad específica. La distinción planteada por Kelly fue calificada como peligrosa y ofensiva, ya que podría minimizar la gravedad de los crímenes cometidos por Epstein.

En el mismo programa, Kelly reconoció que sus comentarios eran “repugnantes” y aclaró que no buscaba justificar las acciones de Epstein. Sin embargo, la manera en que estableció diferencias entre víctimas de distintas edades fue interpretada como una forma de relativizar el abuso. Críticos destacaron que adolescentes de 15 años siguen siendo legalmente menores y vulnerables, incapaces de otorgar consentimiento válido.

Duras críticas a Megyn Kelly por defender a pederasta amigo de Trump

La reacción en plataformas como X (antes Twitter) fue inmediata. Personalidades del mundo del espectáculo y periodistas expresaron su rechazo, calificando las declaraciones como “inaceptables” y “dañinas”. Algunos incluso afirmaron que este episodio podría marcar un antes y un después en la carrera de Kelly, afectando su credibilidad como comunicadora.

El caso de Epstein continúa siendo un tema sensible en la opinión pública, dado el alcance de sus crímenes y las conexiones con figuras influyentes. Por ello, cualquier intento de matizar la gravedad de sus abusos genera un fuerte rechazo social. La polémica en torno a Kelly refleja cómo la discusión sobre el lenguaje y la responsabilidad mediática sigue siendo crucial en temas de violencia sexual y protección de menores.

En conclusión, las declaraciones de Megyn Kelly han abierto un debate sobre los límites de la opinión pública y la necesidad de mantener un enfoque claro: todo abuso contra menores es inaceptable y debe ser condenado sin matices.

Compartir.
Exit mobile version