Lo que prometía ser otra noche de euforia pop en el Tokyo Dome, como parte de la aclamada gira mundial ‘The Mayhem Ball’, se transformó inesperadamente en una plataforma de protesta política. Lady Gaga, conocida por su activismo histórico, detuvo la música en la mitad de su presentación de este jueves para dirigirse a las 55.000 personas presentes y, a través de ellas, a la administración estadounidense.

Visiblemente conmovida y sentada frente a su piano, la ganadora del Grammy y el Oscar apartó el setlist programado de su álbum Mayhem (2025) para hablar sobre la situación migratoria en su país natal. “Quiero tomarme un segundo para hablar de algo extremadamente importante para mí. Algo importante para la gente de todo el mundo, y especialmente en Estados Unidos en este momento”, comenzó la artista, mientras el estadio guardaba un silencio sepulcral.

“Las buenas personas no deberían arriesgar sus vidas”

El foco de su discurso estuvo en las recientes y controversiales operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el medio oeste norteamericano. Gaga hizo referencia explícita a los sucesos en Minneapolis, Minnesota, donde organizaciones de derechos humanos han denunciado un incremento en las redadas violentas.

“Me duele el corazón al pensar en las personas, los niños, las familias que están siendo atacados sin piedad por ICE”, declaró la cantante, con la voz entrecortada. “Pienso en todo su dolor y en cómo sus vidas se están destruyendo ante nuestros ojos”.

Fuentes cercanas a la producción confirman que la mención no fue casual. El discurso se produce días después de los reportes sobre las muertes de Renée Good y Alex Pretti durante operativos de la agencia, incidentes que han reavivado el debate nacional sobre el uso de la fuerza en controles migratorios. “Necesitamos volver a un lugar de seguridad, paz y responsabilidad. La gente buena no debería tener que luchar tanto y arriesgar su vida por el bienestar y el respeto”, sentenció Gaga.

Un cierre emotivo con ‘Come to Mama’

Tras el mensaje, que duró aproximadamente tres minutos, la artista no regresó inmediatamente a los ritmos electrónicos de su último disco. En su lugar, interpretó una versión acústica de “Come to Mama”, tema de su álbum Joanne (2016), dedicándosela a “todos los que están sufriendo, a quienes se sienten solos e indefensos”.

La intervención de Gaga en Tokio resuena con fuerza dado el momento político. A pocos días de su regreso a Estados Unidos para asistir a la ceremonia de los Grammy 2026, donde ostenta siete nominaciones, la cantante ha dejado claro que utilizará su plataforma global para desafiar las políticas que considera injustas. “Espero que nuestros líderes nos escuchen cuando les pedimos que cambien inmediatamente el rumbo”, concluyó antes de retomar el espectáculo.

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